Para muchos aficionados, el juego de vuelta de los cuartos de final entre Real Madrid y Bayern Múnich se decidió en una jugada puntual: la expulsión de Eduardo Camavinga. Y es que a partir de ese momento los merengues bajaron su intensidad y no pudieron sostener las arremetidas del conjunto local.
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La acción tuvo su cuota de polémica, ya que el árbitro Slavko Vincic le habría sacado la segunda tarjeta amarilla sin recordar que ya lo había amonestado previamente. Esta última jugada fue catalogada tanto excesiva por parte del principal, como ingenua del lado del mediocampista.
Camavinga da la cara tras la expulsión
"Asumo la responsabilidad por mi parte. Quiero pedir perdón a mis compañeros y a la afición. Gracias por vuestro apoyo. Hala Madrid, siempre", escribió Camavinga en su cuenta de Instagram con una imagen de ese momento en el Allianz Arena.
El francés ingresó al minuto 62 cuando el Real Madrid ganaba 2-3 y tenía la eliminatoria igualada. Al 78′ vio una amarilla tras una falta, y ocho minutos después vio la segunda tras retrasar levemente el saque de una falta que había cometido previamente.
Para el entrenador Álvaro Arbeloa, la expulsión generó una profunda indignación dentro del equipo. "No se puede expulsar a un jugador por una cosa así, el árbitro ni sabía que tenía tarjeta y se ha cargado una eliminatoria muy bonita", comentó en la rueda de prensa posterior al encuentro.