El partido entre Bayern Múnich y Real Madrid en la vuelta de los cuartos de final de Champions League dejó de todo para el análisis. Goles, jugadas, emociones y hasta polémicas. Sí, porque se va a hablar mucho de la tarjeta roja que vio Eduardo Camavinga.
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El francés será uno de los protagonistas negativos a la hora de debatir el desenlace para los merengues, que se quedaron en el camino ante los bávaros.
Y fue un antes y un después esa segunda cartulina amarilla que vio el mediocampista al minuto 86', tras cometer una fuerte falta al delantero inglés, Harry Kane.
Desde luego todas las opiniones estarán centradas en si el árbitro acertó en la decisión, dado que influyó en un Madrid que tuvo que ver como el Bayern se le venía cada vez más encima para el definitivo 4-3 de este duelo y 6-4 en el global.
Eduardo Camavinga y una decisión que cambió el partido
El ingreso del volante galo al 62' no fue lo esperado para los madridistas. Si bien no tanto por la roja, sino porque desde su ingreso no pesó demasiado en el compromiso.
Tanto fue así que esa primera amarilla se la ganó de forma clara al detener un ataque prometedor de Jamal Musiala que enfilaba a los bávaros al arco defendido por Andriy Lunin.
Al momento de hablar de la decisión de esa segunda amarilla se conversará si la falta llevaba la fuerza necesaria o no, pero desde luego no se podrá negar lo mucho que pegó el francés desde su ingreso, que lo terminó condenando a la expulsión.
Finalmente, el Real Madrid se quedó en el camino y gran parte del análisis estará centrado en lo poco que aportó Eduardo Camavinga desde su ingreso. Por lo pronto, el Bayern Múnich sigue en carrera y en semifinal se medirá a un PSG, que sigue defendiendo el título de la campaña pasada.