La renuncia de Matt Crocker a la dirección deportiva de la US Soccer no solo ha dejado un vacío de poder a 59 días del Mundial, sino que ha desatado una tormenta de críticas internas. La voz más potente en alzarse ha sido la de Landon Donovan, el máximo referente histórico de la selección, quien no ocultó su alivio ante la partida del directivo galés.
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El dardo de Donovan
Donovan, quien defendió la camiseta de las "Barras y las Estrellas" en tres Copas del Mundo, cuestionó la ética profesional de Crocker y sugirió que su paso por la federación fue meramente transaccional.
"Si no quiere estar aquí, ¡que se vaya!", sentenció Donovan sin rodeos. "Siempre tuve la impresión de que no estaba del todo comprometido y que no le importaba realmente el fútbol en este país. Me alegra tener a alguien en ese puesto que se preocupe genuinamente por el crecimiento del deporte y no solo por cobrar su próximo sueldo".
Un legado de claroscuros bajo la lupa
Crocker asumió el mando en 2023 tras la salida de Earnie Stewart hacia el PSV Eindhoven. Durante su gestión, tomó decisiones que polarizaron a la opinión pública, como la recontratación de Gregg Berhalter (luego despedido) y el millonario fichaje de Mauricio Pochettino a finales de 2024.
Para Donovan, el impacto diario de Crocker era cuestionable, por lo que su salida no debería alterar los planes deportivos de cara a la cita mundialista: "A corto plazo, todo está bien. Nada va a cambiar antes del Mundial; no había nada que él hiciera a diario que tuviera un impacto significativo".
Gestión de crisis
Para garantizar la estabilidad operativa, la USSF ha delegado las funciones de Crocker en un triunvirato de confianza:
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Dan Helfrich: Director de Operaciones.
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Oguchi Onyewu: Subdirector deportivo y excompañero de Donovan.
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Tracey Kevins: Jefa de desarrollo del sector femenino juvenil.
Donovan respaldó plenamente este grupo, asegurando que "Helfrich, Onyewu y los demás harán un excelente trabajo sustituyéndolo; esto no afectará en absoluto al Mundial".
Un "shock" en el peor momento deportivo
A pesar de los llamados a la calma, la noticia llega en un momento de vulnerabilidad extrema. Faltan apenas 59 días para el debut de Estados Unidos en su propia Copa del Mundo y el equipo nacional viene de una ventana internacional de marzo para el olvido.
Las derrotas en los amistosos ante Portugal y Bélgica han dejado dudas sobre el funcionamiento colectivo bajo el mando de Pochettino. En este contexto, la renuncia de quien armó el proyecto deportivo actual añade una capa de incertidumbre que la federación deberá gestionar con rapidez si no quiere que el torneo más importante de su historia comience con el pie izquierdo.