El postpartido del Atlético-Barcelona se vio envuelto en una fuerte polémica tras las explosivas declaraciones de Raphinha en la zona mixta del Cívitas Metropolitano. El extremo brasileño, visiblemente indignado pese a no haber participado por lesión, cargó duramente contra el cuerpo arbitral, y aseguró que el conjunto culé fue perjudicado de manera deliberada para evitar su pase a la siguiente ronda.
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Duras acusaciones de Raphinha
"Es un partido robado", sentenció Raphinha ante los medios. El jugador no se guardó nada al analizar la actuación del colegiado: "Cometer un error es humano, ¿pero que vuelva a suceder en el segundo partido? Realmente quiero entender su miedo a que el Barça llegara a pasar", reseñó el medio español Mundo Deportivo sobre lo que dijo el brasileño tras el partido.
Previo al juego, Raphinha fue captado por algunas cámaras donde se veía haciéndole gesto a la afición del Atlético que iban a ser eliminados, lo cual no ocurrió. Con el resultado de hoy, el conjunto de Madrid domina la llave personal sobre los culés con marca de tres victorias, un empate y dos derrotas, esta estadística solo abarca los partidos en la Champions League.
El brasileño criticó la disparidad de criterios a la hora de mostrar tarjetas, señalando que el Atlético de Madrid cometió numerosas infracciones que quedaron sin sanción, lo que, a su juicio, condicionó el desenlace de la eliminatoria.
Gavi apela a la autocrítica y la superioridad futbolística
En un tono más pausado, Gavi analizó el rendimiento del equipo, subrayando que el Barcelona fue el mejor equipo sobre el césped durante los 180 minutos. "El balón tiene que entrar y no ha sido así", explicó el canterano, atribuyendo la eliminación a la falta de puntería frente al arco. Sobre la jugada clave del partido, la tarjeta roja a Eric García, Gavi mostró sus dudas: "No sé si Eric merecía la roja, estaba Jules [Koundé] por ahí", sugiriendo que el defensa no era el último hombre, aunque finalmente aceptó la decisión como parte de los lances del juego.