En medio de una de las giras más exigentes del pontificado del papa León XIV, un gesto inesperado logró romper la rigidez habitual del avión papal. La escena ocurrió al inicio de su recorrido por África, una travesía de alto peso político y social que incluye múltiples compromisos.
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Cuando abordaba el avión, el momento se convirtió por minutos en un ambiente cercano, casi familiar. La responsable fue la fotógrafa venezolana Lola Gómez, quien decidió apostar por la conexión humana en lugar de la formalidad.
El momento que hizo sonreír a León XIV
El encuentro tuvo un primer punto de quiebre cuando Gómez le comentó al papa sobre el reciente triunfo de Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol. Lejos de la distancia institucional, León XIV reaccionó con una sonrisa espontánea y un sencillo, pero significativo, reconocimiento.
Pero el momento más simbólico llegó después. La fotógrafa le entregó al Sumo Pontífice una selección de dulces típicos venezolanos como: Susy, Cocosette, Samba y Toronto.
Según explicó la propia comunicadora, se trató de un intento consciente por suavizar el peso de una agenda marcada por la alta política.
“Para aligerar el momento, una vez más la Susy, el Cocosette, la Samba y el Toronto hicieron lo suyo. Ojalá los disfrute mientras usa sus cholitas de los White Sox viendo algún jueguito en diferido”, expresó Lola en Instagram.
Una gira maratónica con presión global
El viaje del papa León XIV por África es considerado uno de los más demandantes de su pontificado, pues, incluye varios países, múltiples ciudades y decenas de desplazamientos en apenas días.
Además, la gira tiene un fuerte trasfondo estratégico. África se consolida como uno de los epicentros del crecimiento del catolicismo, lo que convierte esta visita en un movimiento clave para el futuro de la Iglesia.