El artista puertorriqueño, Bad Bunny, vuelve a ser noticia, pero esta vez fuera de los escenarios. Luego de salir victorioso en una demanda por derechos de autor, el cantante decidió dar un paso más allá y exigir el reembolso de los gastos legales que enfrentó durante el proceso judicial.
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La disputa, que generó atención en la industria musical, terminó con un fallo a su favor tras la desestimación del caso. Ahora, su equipo legal busca que la parte demandante asuma las consecuencias económicas de lo que consideran un litigio sin fundamentos.
La alta cifra que exige Bad Bunny
Tras el cierre del caso, los abogados del intérprete de “Tití Me Preguntó” solicitaron formalmente que se les reembolsen 465.612 dólares en honorarios legales.
El argumento se basa en que la demanda no tenía bases sólidas desde el inicio y obligó a invertir tiempo, recursos y trabajo legal innecesario para superar estas acusaciones.
Según la defensa, el proceso implicó cientos de horas de trabajo con tarifas que superaban los 500 dólares por hora, lo que elevó significativamente los costos.
El origen del conflicto
Todo comenzó cuando el productor nigeriano Dera y la empresa emPawa Africa acusaron a Bad Bunny de utilizar sin autorización un fragmento de la canción “Empty My Pocket” en el tema de “Enséñame a Bailar”, incluido en su exitoso álbum “Un Verano Sin Ti”.
Los demandantes llegaron a reclamar una indemnización millonaria, asegurando que el uso del sample no había sido autorizado. Sin embargo, la defensa del artista sostuvo desde el principio que sí existía permiso válido por parte de otro titular de derechos.
La situación cambió por completo cuando, tras meses de conflicto, el caso fue desestimado por un juez luego de que la parte demandante abandonara el proceso.
Declaraciones de los abogados
Con el caso cerrado, el equipo de Bad Bunny no solo celebró la victoria, sino que también lanzó fuertes declaraciones a la contraparte.
En documentos judiciales, calificaron la demanda como “frívola” y acusaron a la empresa demandante de intentar presionar un acuerdo económico aprovechando la fama del artista.
Además, señalaron que el proceso fue manejado de forma agresiva e incluso con tácticas dilatorias, lo que habría incrementado innecesariamente los costos legales.
La decisión final sobre el reembolso no está tomada aún. Será la corte la que determine si la empresa demandante deberá pagar los honorarios legales del artista.