Seattle Seahawks es uno de los equipos más compactos en ataque y defensa de los últimos años. Cuentan con una fórmula ganadora que puede incluso sostenerse por varios años. Si logran ganar el Super Bowl LX estarían iniciando una dinastía que sería la más temible de la NFL.
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Seahawks cuenta con un núcleo ofensivo joven: Sam Darnold, Jaxon Smith-Njigba y Kenneth Walker III como principales. Son la defensa #1 en puntos permitidos (17.2 por juego), también están asegurados contractualmente como mínimo hasta 2028 junto al coach Mike Macdonald de 37 años.
Con eso en mente, si logran ganar el Super Bowl contra New England Patriots, ¿Quién niega que puedan dominar la NFL en los próximos 4 años? Seattle debe renovar a Walker III y Shaheed este año, luego a Sundell y Bradford en 2027, tienen recursos para retenerlos y crear la próxima gran dinastía de la liga.
Seattle Seahawks: situación contractual de sus jugadores
La dinastía de Seattle Seahawks se construyó a través de los años, con buenas selecciones de draft y firmando agentes libre clave. En esa línea, Charles Cross firmó hasta 2031, Grey Zabel hasta 2030 y Abraham Lucas hasta 2029. Solo Jalen Sundell y Anthony Bradford vencen en 2027.
Esa estabilidad protege la inversión en Sam Darnold y permite desarrollar la ofensiva sin interrupciones. Por otra parte, Smith-Njigba (25 años) y Walker III (26 años) son contratos que deben atacar cuanto antes; asegurar a ambos será fundamental para mantenerse en la pelea año a año.
Ganar el Super Bowl LX le da credibilidad al proyecto. Genera ingresos adicionales, aumenta el valor de marca y crea cultura ganadora. Los jugadores querrán quedarse en Seattle para defender el título. Esto facilita renovaciones, asegurando el núcleo ofensivo por un largo tiempo.
Seattle Seahawks a por su segundo Super Bowl
Seahawks ganó su único Super Bowl en 2014 con la Legión del Boom, derrotando a Denver Broncos 43-8. Aquella defensiva dominante con Richard Sherman, Earl Thomas y Kam Chancellor marcó una era. Ahora, 12 años después, buscan su segundo campeonato con una fórmula diferente: balance ofensivo-defensivo total.
Mike Macdonald construyó la defensa #1 en puntos permitidos (17.2 por juego) mientras la ofensiva promedió 28.4 puntos. Este balance es superior al equipo de 2014 que dependía exclusivamente de defensa. Si ganan, confirmarán que esta versión de Seattle es más completa y sostenible.