La escudería Cadillac F1 ha marcado un hito en su historia al rodar por primera vez en suelo inglés. En lo que fue el primer shakedown de Sergio "Checo" Pérez con su nuevo equipo, el piloto mexicano dio el paso inicial y fundamental de cara a su esperado debut en el Gran Premio de Australia.
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La sesión, realizada bajo el formato de "día de filmación" (filming day), permitió al equipo completar los 200 kilómetros reglamentarios en el legendario trazado de Silverstone. Aunque la jornada presentó complicaciones técnicas al inicio, el objetivo se cumplió y el rugido del motor Ferrari —proveedor de unidades de potencia para la estructura estadounidense— finalmente se hizo escuchar en la pista británica.
Superando obstáculos iniciales
El día no estuvo exento de tensión. Durante la mañana, problemas técnicos retrasaron el encendido del motor, poniendo a prueba la paciencia y capacidad de reacción de los mecánicos e ingenieros. Sin embargo, tras solventar los inconvenientes, el mexicano pudo salir a pista y completar las primeras vueltas de instalación, un momento que él mismo calificó como trascendental.
La reacción de Checo: "Me ha encendido"
Al descender del monoplaza, el piloto tapatío mostró un entusiasmo evidente. Lejos de considerar este primer contacto como un mero trámite burocrático o técnico, Pérez subrayó la carga emocional del evento y reafirmó su hambre de triunfo en esta nueva etapa tras su salida de Red Bull.
"Hoy fue un día realmente increíble. Todos deberían sentirse increíblemente orgullosos de completar nuestras primeras vueltas como equipo", declaró Checo mediante un comunicado oficial.
El mexicano enfatizó el esfuerzo colectivo detrás del proyecto: "Cada persona ha trabajado muy duro para llegar a este momento y fue emotivo ser parte de la historia del automovilismo. Podemos, y debemos, disfrutarlo todos, pero esto me ha encendido absolutamente para ir por más. Solo quiero volver a subirme y acumular kilómetros: esto es solo el comienzo".
Respaldo de Bottas y orgullo directivo
El evento también funcionó como un ejercicio de cohesión grupal. Valtteri Bottas, compañero de equipo de Pérez, estuvo presente en el garaje siguiendo de cerca el desempeño del auto y de su colega, demostrando el ambiente de colaboración que busca la escudería.
"Como equipo hicimos historia hoy... Checo dio las primeras vueltas con el coche funcionando sin problemas. Estoy orgulloso de todo el equipo por llegar a este punto, lo cual es realmente impresionante", comentó el experimentado piloto finlandés.
Por su parte, la cúpula de Cadillac F1 celebró el rodaje como una victoria técnica indispensable. Dan Towriss, CEO del equipo, definió las vueltas como la "culminación de la pasión pura".
Próxima parada: Barcelona
Graeme Lowdon, director del equipo, destacó la importancia logística del test, señalando que este shakedown permitió al grupo "unirse en un entorno de garaje en vivo". Esto fue crucial para verificar sistemas, corregir detalles operativos y asegurar que el monoplaza esté listo para la siguiente fase crítica.
Ahora, la mirada de Cadillac F1 se dirige a España. El equipo se prepara para los test privados que se llevarán a cabo del 26 al 30 de enero en Barcelona, donde se medirán por primera vez en condiciones más competitivas contra sus rivales, buscando afinar el rendimiento antes del inicio oficial de la temporada.