Este jueves, tras la esperada fumata blanca a las 18:08 horas (16:08 GMT), el cardenal Robert Francis Prevost fue presentado oficialmente como el nuevo Papa con el nombre de León XIV. El anuncio fue hecho por el protodiácono Dominique Mamberti, siguiendo el rito tradicional: “Habemus Papam”. Minutos después, el nuevo pontífice apareció en el balcón central de la Basílica de San Pedro ante miles de fieles congregados, donde pronunció su primer y simbólico mensaje.
Un discurso de fe, esperanza y unidad
Con tono sereno y visiblemente emocionado, el Papa León XIV dirigió sus primeras palabras al mundo subrayando un mensaje esencial: “El mal no prevalecerá”. Invitó a todos los fieles a convertirse en verdaderos seguidores de Cristo y lanzó un firme llamado a la paz entre los pueblos.
“Construyamos puentes de paz. Dios nos ama a todos incondicionalmente”, afirmó con firmeza el nuevo líder de la Iglesia Católica.
Desde el emblemático balcón, instó a la humanidad a no temer y a buscar juntos la justicia. Asimismo, su mensaje incluyó una bendición Urbi et Orbi (a la ciudad y al mundo), una tradición con la que cada Papa comienza su pontificado.
León XIV y su profundo lazo con Perú
Uno de los momentos más emotivos del discurso fue cuando el Papa saludó a su “querida diócesis de Chiclayo”, en Perú, país donde pasó una parte importante de su vida religiosa y del que también posee la nacionalidad.
“Y si me permiten también una palabra, un saludo... a todos aquellos, en modo particular, a mi querida diócesis de Chiclayo en el Perú”, expresó en español, demostrando el cariño que mantiene con la comunidad peruana.
León XIV es el primer Papa con nacionalidad peruana, y su conexión con el país andino refuerza la diversidad dentro del liderazgo eclesiástico global.
Un nuevo capítulo en la historia del Vaticano
Prevost, de 69 años y nacido en Chicago, fue una figura cercana al Papa Francisco, quien lo llevó a Roma en 2023 para encabezar el Dicasterio para los Obispos. Su perfil discreto, pastoral y dialogante lo convirtió en una elección inesperada pero bien recibida por muchos sectores dentro de la Iglesia.
Antes de salir al balcón, León XIV vivió el protocolo establecido por el Vaticano desde 1996: aceptó formalmente su nombramiento, fue vestido con la sotana blanca en la “Sala de las Lágrimas” —llamada así por las emociones que provoca en los nuevos pontífices— y recibió el homenaje de los cardenales electores.
Un pontificado que inicia con humildad y determinación
El nuevo Papa ha iniciado su pontificado con un claro enfoque: unidad, paz y amor incondicional de Dios. Sus palabras fueron una mezcla de gratitud, especialmente hacia su predecesor Francisco, y de esperanza para una Iglesia que busca renovarse sin perder su esencia.
Este primer discurso de León XIV marca el comienzo de una etapa que promete estar enfocada en el diálogo, la inclusión y la reconciliación.