El 26 de enero de 2020 es una fecha que quedó marcada para siempre en la memoria de los angelinos y de los fanáticos del deporte en todo el mundo. Hoy se cumplen seis años desde que la leyenda de la NBA, Kobe Bryant, su hija de 13 años, Gianna, y otras siete personas perdieran la vida en un trágico accidente de helicóptero en el condado de Orange, California.
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Una mañana fatídica
Aquel domingo por la mañana, el grupo se dirigía a un torneo de baloncesto juvenil en la Mamba Sports Academy. Las condiciones climáticas eran difíciles debido a la densa niebla. Según los informes oficiales, la última transmisión del piloto indicó que intentaría elevar la aeronave por encima de las capas de nubes. Apenas un minuto más tarde, el helicóptero se precipitó y se estrelló contra una ladera en Calabasas, descendiendo más de 1.000 pies a gran velocidad.
Recordando vidas, no solo la tragedia
Seis años después, el impacto de ese día sigue resonando con fuerza. Sin embargo, aquellos que conocieron y amaron a las nueve víctimas, así como los millones a quienes inspiraron, se esfuerzan por honrar sus legados. El mensaje prevalente en este aniversario es recordarlos por la pasión con la que vivieron, y no por la forma en que murieron.
Las vidas de las nueve personas a bordo se apagaron demasiado pronto, con edades que oscilaban entre los 13 y los 56 años. Además de los Bryant, el accidente cobró la vida del entrenador de béisbol John Altobelli, su esposa Keri y su hija Alyssa; Sarah Chester y su hija Payton; la entrenadora asistente Christina Mauser; y el piloto Ara Zobayan.
El legado de la 'Mamba Negra'
Kobe Bryant no fue solo un jugador de baloncesto; fue un ícono cultural. Disputó sus 20 temporadas en la NBA vistiendo la camiseta de los Lakers de Los Ángeles, con quienes ganó cinco campeonatos. Su palmarés individual incluye el premio al Jugador Más Valioso (MVP) de la temporada 2008 y dos premios MVP de las Finales en 2009 y 2010.
Un luto que unió al mundo
La pérdida generó una ola de dolor global sin precedentes. Los homenajes no se limitaron a Kobe, sino que abrazaron especialmente a su hija Gianna "Gigi", quien aspiraba a seguir los pasos de su padre en el baloncesto femenino, y a las demás familias afectadas. Hoy, murales, canchas y fundaciones en todo el mundo mantienen viva la "Mamba Mentality" y el recuerdo de todos los que partieron aquel día.