Lo que comenzó en 2018 como una alianza histórica para devolverle la gloria a la ciudad de las estrellas, parece estarse desmoronando frente a los ojos del mundo del baloncesto. Diversos reportes cercanos a la organización coinciden en un diagnóstico sombrío: la relación entre LeBron James y los Los Angeles Lakers ha alcanzado un punto de no retorno.
La narrativa de una separación inminente ha dejado de ser un rumor de pasillo para convertirse en una realidad latente en el entorno de la liga. "La realidad es que estamos presenciando el fin de la relación entre LeBron James y los Lakers", señalan fuentes vinculadas a la cadena ESPN. "El final está cerca, no importa cómo se quiera mirar o desde qué ángulo se analice".
Esta fractura no es producto de un solo evento, sino de un desgaste acumulado durante las últimas dos temporadas:
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Divergencia de objetivos: Mientras LeBron, a sus 41 años, busca desesperadamente un último equipo contendiente para cerrar su carrera con un quinto anillo, la gerencia de los Lakers parece haber comenzado a mirar hacia una reconstrucción a largo plazo.
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La sombra del mercado: Los constantes rumores que vinculan a James con un posible regreso a Cleveland para su "último baile", o incluso una mudanza a un equipo que pueda draftear a su hijo Bronny, han generado una atmósfera de inestabilidad en el vestuario angelino.
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Fricción con la directiva: Se reporta que la comunicación entre el campamento de James (Klutch Sports) y la oficina central liderada por Rob Pelinka es más fría que nunca, especialmente tras la falta de movimientos agresivos en el último mercado de traspasos.
Un legado agridulce
Si este es efectivamente el capítulo final, la etapa de James en Hollywood dejará un balance complejo. Por un lado, el título de 2020 en la burbuja de Orlando y el haber superado el récord histórico de puntos de Kareem Abdul-Jabbar vistiendo el púrpura y oro. Por otro, la sensación de que el equipo nunca pudo rodearlo de una estructura competitiva constante tras la salida de figuras clave y contrataciones fallidas.
Con la agencia libre de 2026 en el horizonte y la apertura confirmada de los Cleveland Cavaliers para recibirlo, el divorcio parece ser la única salida lógica. Los Lakers, por su parte, estarían preparándose para la era post-LeBron, posiblemente intentando atraer a una nueva superestrella joven que tome el relevo en el Crypto.com Arena.