El equipo de los Padres de San Diego han dejado clara su apuesta por el talento de élite, y en el centro de esa estrategia se encuentra Manny Machado. Con un compromiso financiero que asciende a 301 millones de dólares distribuidos en los próximos ocho años, el antesalista dominicano se consolida no solo como el líder del clubhouse, sino como una de las inversiones más ambiciosas en la historia reciente de las Grandes Ligas.
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A sus 33 años, el "Ministro de la Defensa" encara una etapa crucial de su carrera. Tras firmar una extensión de 11 años y 350 millones de dólares en 2023 (que reestructuró su pacto original), Machado ha demostrado ser la piedra angular sobre la cual los Padres esperan edificar su primer título de Serie Mundial. Pero, ¿qué significa esta cifra para el futuro de la franquicia californiana?
El peso del contrato en la nómina de los Padres
El acuerdo de Machado es una pieza masiva en el rompecabezas financiero de San Diego. Para la temporada 2026, su salario base se sitúa en los 21 millones de dólares, una cifra que aumentará drásticamente a 35 millones anuales a partir de 2027 y hasta el final del contrato en 2033.
Este flujo de caja garantiza que Machado vestirá el uniforme de los Frailes hasta los 41 años. Para la gerencia, el riesgo de un contrato tan largo se compensa con la estabilidad ofensiva y defensiva que el seis veces All-Star aporta diariamente. Junto a figuras como Fernando Tatis Jr. y Xander Bogaerts, Machado forma parte de un núcleo que consume una parte importante del presupuesto, obligando al equipo a ser sumamente quirúrgico en sus contrataciones complementarias.
La clave del éxito
A pesar de haber lidiado con cirugías en el codo en años anteriores, Machado ha mantenido una producción envidiable. En la pasada campaña de 2025, el antesalista registró un promedio de .275 con 27 cuadrangulares y 95 carreras impulsadas, demostrando que su madero sigue en condiciones para producir de manera constante.
Su capacidad para mantenerse en el terreno de juego es asombrosa; en las últimas dos temporadas ha promediado más de 150 partidos por año. Los Padres no solo pagan por el talento, sino por la disponibilidad de una superestrella que no huye a los momentos grandes.