Ronald Acuña Jr. se prepara para un 2026 que promete devolverlo a la cima de las Grandes Ligas. Tras un 2025 marcado por la cautela tras su segunda cirugía de rodilla, los sistemas de proyección y el entorno de los Bravos de Atlanta coinciden en algo: "El Abusador" está listo para despegar nuevamente. Con la confianza recuperada en sus piernas y un bate que nunca perdió su trueno, el venezolano apunta a números de superestrella.
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El renacer de una estrella tras la tormenta
La temporada 2025 fue, en esencia, un año de transición y validación. Luego de romperse el ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda en mayo de 2024, Acuña Jr. regresó al diamante con la misión de probar que su físico aún era capaz de competir al más alto nivel. Logró registrar 21 cuadrangulares y un respetable promedio de .290 en 95 juegos, números que le valieron el premio al Regreso del Año en la Liga Nacional.
Sin embargo, lo más alentador no fueron solo sus estadísticas, sino su participación en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP) durante el invierno. Con los Tiburones de La Guaira, Acuña Jr. bateó para .358 con cuatro vuelacercas en solo 16 compromisos. Esta pasantía por su tierra natal sirvió para confirmar que la explosividad en sus piernas ha vuelto, robando bases con una agresividad que no se le veía desde su histórica campaña 40-70 en 2023.
Proyecciones 2026: ¿Hacia un nuevo MVP?
Los analistas de FanGraphs, a través del sistema Steamer, han lanzado cifras que hacen soñar con un buen año para el venezolano. Para este 2026, se proyecta que Ronald Acuña Jr. conecte 31 cuadrangulares y estafe 24 bases, con un WAR (Victorias Sobre Reemplazo) estimado de 5.3. Estas métricas lo sitúan nuevamente en la élite absoluta del beisbol, peleando codo a codo con figuras como Juan Soto y Shohei Ohtani por el liderato de la liga.
El regreso al rol de primer bate
Una de las claves para que Acuña Jr. alcance estas metas será su posición en el lineup. El mánager de los Bravos ha insinuado que, con el venezolano completamente sano y alejado de los procesos de rehabilitación, es muy probable que recupere su lugar como primer bate. Este rol maximiza sus apariciones al plato y, sobre todo, le otorga la libertad verde para castigar a los lanzadores desde el primer pitcheo del juego.
Los retos finales
¿Lo conseguirá? El talento es incuestionable, pero el éxito de Acuña Jr. en 2026 dependerá directamente de su durabilidad. A sus 28 años, entra en la plenitud de su carrera con el objetivo de alcanzar los 1.000 hits de por vida y seguir escalando posiciones entre los máximos jonroneros venezolanos. Si sus rodillas responden al desgaste de una temporada de 162 juegos, el mundo del beisbol podría estar ante el resurgimiento definitivo de uno de los jugadores más electrizantes de la década.