Lewis Hamilton se adentra en un nuevo capítulo de su carrera en la Fórmula 1. Tras su fichaje por Ferrari, el piloto británico se prepara para su primera prueba con la Scuderia en Fiorano. Más allá de la emoción y la expectación que genera su llegada, Hamilton se enfrenta a un desafío de aprendizaje que va mucho más allá de pilotar un coche de Fórmula 1.
NOTAS RELACIONADAS
Y en esta nueva etapa tendrá que enfrentar varios desafíos. En primer momento, Ferrari aún no ha decidido si pilotará un F1-75 de 2022 o su sucesor, el SF-23, para iniciar lo que será el extenso programa de pruebas de coches anteriores de pretemporada, en casa y luego en Barcelona.
Ahora bien, cualquiera de los dos coches que la Escudería Italiana pueda elegir dentro de las normas, el piloto deberá adaptase. De las dos opciones, el primero, puede correr el riesgo de reavivar los peores recuerdos sobre el porpoising y el otro que masticó sus neumáticos alrededor de una base de concepto aerodinámico defectuoso.
Sin embargo, hay un punto clave, que Hamilton encontrará por primera vez. El motor Ferrari, será el primer encuentro, dejando a un lado una exhibición como la que hizo el año pasado en el MP4-4 de McLaren con motor Honda. Ahora, tendrá que conducir un coche actual de la F1 en una unidad de potencia que no es de Mercedes.
Más desafíos que enfrentar
Pero el desafío de Hamilton no se limita al motor. El piloto británico también deberá aprender una serie de elementos clave, como la configuración del volante, que tienen una disposición y funciones diferentes a los de Mercedes, lo que requerirá un tiempo de adaptación.
Además, cada equipo tiene sus propios procedimientos y rutinas, y Hamilton deberá integrarse en el equipo Ferrari y aprender a trabajar con sus nuevos ingenieros y mecánicos