Para nadie es un secreto que la actriz, modelo y exreina de belleza venezolana Marjorie de Sousa, no tiene una buena relación con Julián Gil, padre de su único hijo Matías Gregorio. La situación que ha dado mucha tela que cortar en los medios de comunicación, es tan fuerte que hasta la fecha Gil no puede ver al pequeño, ni decidir en su educación.
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Mal momento para Marjorie
La criolla que lleva varios años fuera de Venezuela, vivió un momento incómodo durante la apertura en un restaurante en la Ciudad de México, cuando los reporteros le preguntaron por la situación con Julián, despertando en ella gran molestia y rechazo.
La exótica rubia que ha trabajado en múltiples proyectos internacionales con éxito, no dudo en decirles que estaba de más la pregunta y que solo quería disfrutar del lugar.
“Estamos ahorita en la inauguración de un lugar, vengo a disfrutar. No vengo a hablar de eso. No vengo a hablar de eso ¿alguna otra cosa? Ya lo he dicho mil veces, no creo que tenga nada que decir. Han visto el proceso y mi hijo es hermoso, feliz y eso es lo importante”, indicó de manera contundente.
Igualmente, Marjorie afirmó que para ella lo más importante es lo que sucede a puerta cerrada con su familia y pequeño, por lo que considera que no tiene que demostrar nada.
Un rol algo difícil
La venezolana también habló del rol de madre soltera que desempeña y como tiene que adaptar su horario de trabajo a las actividades de su pequeño en el colegio y el deporte.
“Ahora que está un poco más grande, el colegio y mis viajes, entonces eso es lo que más me da ansiedad, porque hay veces donde no puede estar conmigo, entonces bueno, pero ahí vamos. Mi mamá me ha apoyado al 100% y la verdad es que, tengo una gran madre. Estaba bien enfocado en el fútbol y le va muy bien”, aseveró.