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Liliana Rodríguez ha revelado en diversas entrevistas los momentos más bonitos y de amor que ha vivido con su madre, la cantante y actriz Lila Morillo. Sin embargo, en una reciente conversación, contó uno de los momentos más difíciles que su progenitora pasó, y que la hicieron quebrarse.
En la conversación con Raúl González, la exparticipante de “La casa de los famosos”, recordó las sonrisas más bonitas de su infancia con su hermana Lilibeth Morillo. Pero, hubo un episodio de dolor, en el que le hubiese gustado haber ayudado más a su madre.
Un duro recuerdo
Aseveró que Lila conocida por todos como “La maracucha de oro”, vivió amargura, sufrimiento y dolor, y ellas por ser niñas estaban enfocadas en otras situaciones, que no era su madre.
Aseguró que si pudiera regresaría al pasado para ser amiga de su progenitora, y darle el respaldo en esos momentos de oscuridad que llevaba sola.
“No estábamos conectadas con el sufrimiento de mi mamá. Una vez la vimos desquiciada, llorando sin parar y salió descalza, dándole vueltas a una redoma en la calle. Dejó las puertas abiertas de la casa, salió en pijama, en la oscuridad. Estaba desesperada y desconsolada”, indicó.
Reacción de dos niñas
Aseveró que junto a Lilibeth salieron persiguiendo a su madre, para que no se fuese a perderse o hacer algo fuera de lugar.
“Lilibeth y yo estábamos detrás, persiguiendo en silencio en cholas y en pijamas. Lila Morillo lloró, habló con Dios, pegó gritos a Dios y preguntó por qué yo. Lilibeth me decía ‘Déjala, déjala que suelte’ Lilibeth dos años menor que yo, siempre fue la más madura”, dijo.
Lila no dudo en responder a la confesión escribiendo: “Abrí la biblia y me dijo: ‘Encontrarás la verdad y la verdad te hará libre’ Cristo te ama”, comentó.