Novak Djokovic no para de agigantar su leyenda. El veterano serbio dejó el camino a Jannik Sinner en las semifinales del Australia Open para meterse en una nueva final del torneo que domina como ningún otro.
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En un partido que duró cuatro horas y nueve minutos, el jugador de 38 años se impuso a Sinner en un compromiso muy disputado que exigió lo mejor de ambos jugadores en la pista. Al final el serbio logró la victoria tras cinco sets que se repartieron de la siguiente manera: 3-6, 6-3, 4-6, 6-4, 6-4.
Djokovic muestra su euforia
Tras el último punto, un Djokovic visiblemente agotado pero eufórico se dirigió a la grada de la Rod Laver Arena. Las sensaciones en la pista le transportaron a los momentos más gloriosos de su carrera, comparando la intensidad del duelo contra el italiano con sus batallas históricas ante Rafael Nadal.
"Esto se siente irreal para ser sincero. Me recuerda a la final de hace 14 años contra Rafa aquí. Yo tengo un tremendo respeto por Sinner, es un grandísimo jugador y me ha llevado al límite esta noche", afirmó Novak a pie de pista.
El serbio reconoció que la resistencia física de Sinner le obligó a jugar un tenis de otra época, demostrando que, a pesar de su veteranía, su capacidad de recuperación y lectura de juego siguen siendo inalcanzables para la mayoría del circuito.
El último obstáculo
Con este triunfo, el camino hacia la gloria absoluta ya tiene un nombre propio en el horizonte. La final de este domingo será el choque generacional definitivo contra el joven murciano.
"Mi deseo es poder competir de tú a tú y ganar el partido a Carlos (Alcaraz)", sentenció Djokovic, dejando claro que su hambre de títulos está intacta.
El duelo contra Alcaraz promete paralizar el mundo del tenis. Cabe destacar que Novak Djokovic ha levantado el trofeo en Melbourne hasta en 10 oportunidades, siendo este su Grand Slam favorito y el escenario donde ha forjado gran parte de su dominio histórico.
De ganar el domingo, sumaría su undécimo título en Australia y pondría una distancia casi insalvable en la carrera por ser el mejor de todos los tiempos.