Las Grandes Ligas han marcado un antes y un después en la historia del arbitraje. Con el inicio de la temporada regular este miércoles por la noche en el duelo entre los Yankees de Nueva York y los Gigantes de San Francisco, la MLB puso en marcha oficialmente el Sistema Automatizado de Bola-Strike (ABS).
NOTAS RELACIONADAS
Este mecanismo, apoyado en una red de 12 cámaras Hawk-Eye, permite a los equipos apelar las decisiones del árbitro principal sobre la zona de strike, otorgando una respuesta tecnológica inmediata a jugadas que históricamente quedaban sujetas al criterio humano.
Críticas desde la vieja escuela
Sin embargo, no todos celebran la llegada de los "árbitros robot". El veterano ex-umpire de las Mayores, Richie García, quien trabajó en los diamantes entre 1975 y 1999, expresó su firme rechazo al impacto que esto genera en sus colegas.
"Creo que es vergonzoso, vergonzoso para los árbitros que dirigen el juego. A nadie le gusta ser humillado frente a 30,000 o 40,000 personas", declaró García. El exoficial argumentó que la liga está enviando un mensaje de desconfianza hacia la capacidad de sus árbitros, delegando la autoridad en "algún genio de la informática que no sabe nada de béisbol y que mide esto y aquello solo porque tiene un doctorado en física".
La ironía del pasado: el recuerdo de 1998
La postura de García cobra una relevancia particular debido a su propia trayectoria. El ex-umpire fue el centro de una de las controversias más recordadas en la historia de la postemporada. Durante el primer juego de la Serie Mundial de 1998, García no cantó el tercer strike en un lanzamiento de Mark Langston (San Diego) a Tino Martínez (Yankees).
En el lanzamiento siguiente, Martínez conectó un grand slam que rompió el empate y encaminó a Nueva York a una barrida en cuatro juegos. Aquel error, que hoy habría sido corregido en segundos por el sistema ABS, sigue siendo el ejemplo perfecto de por qué la oficina del comisionado ha buscado incansablemente la precisión electrónica.
El estándar de precisión más alto de la historia
Paradójicamente, la implementación del ABS llega en un momento donde los árbitros humanos están rindiendo a un nivel excepcional. Según datos de la MLB, la temporada pasada los oficiales cantaron 368,898 lanzamientos, logrando un índice de precisión del 92.83%, el más alto registrado hasta la fecha.
Este desempeño representa una mejora notable frente a la campaña de 2016, cuando la precisión fue del 89.31%. En promedio, los árbitros han reducido sus errores de 16.58 por partido hace ocho años a tan solo 10.88 en la actualidad. A pesar de este progreso, la búsqueda de la "perfección absoluta" ha inclinado la balanza hacia la tecnología.
Un cuarto de siglo de evolución electrónica
El camino hacia el "Ojo de Halcón" ha sido largo. La MLB comenzó a evaluar electrónicamente a sus árbitros en 2001 con el sistema Questec, evolucionando en 2009 al Sistema de Evaluación de Zonas (PITCHf/x). Para 2017, el radar Doppler de TrackMan se integró como parte del MLB Statcast, proporcionando datos en tiempo real sobre cada movimiento en el diamante.
Desde 2014, los árbitros ya estaban familiarizados con la anulación de decisiones mediante la revisión de video, pero este nuevo sistema de desafíos de strikes representa el cambio más drástico en la autoridad del oficial detrás del plato en más de un siglo de béisbol profesional.