Hooters, la icónica cadena de restaurantes conocida por su servicio de atención al cliente por parte de atractivas camareras, está en proceso de reestructuración financiera. La compañía ha comenzado a trabajar con sus acreedores para desarrollar un plan que le permita presentar una declaración de quiebra ante el tribunal. Según información revelada por Bloomberg, este proceso se llevará a cabo en los próximos meses.
Problemas de liquidez y cierre de sucursales
La situación financiera de Hooters ha empeorado debido a una notable reducción en la afluencia de clientes, lo que ha llevado a la empresa a cerrar varias de sus sucursales. En 2021, el grupo restaurantero vendió aproximadamente $300 millones de dólares en bonos respaldados por activos, lo que refleja su intento por mejorar su liquidez en un entorno complicado. Las fuentes que han compartido información sobre el proceso han solicitado permanecer en el anonimato debido a la naturaleza privada de los preparativos.
Asesoría legal y futuro incierto
Para facilitar esta reestructuración, Hooters ha contratado al bufete de abogados Ropes Gray. Se espera que el proceso judicial comience en los próximos dos meses, aunque las fuentes advierten que los planes aún podrían cambiar. Representantes de Hooters, así como de Accordion Partners y Ropes Gray, han optado por no hacer comentarios al respecto. Sin embargo, es evidente que la compañía está buscando soluciones para manejar su carga de deuda y adaptarse a un panorama empresarial en constante evolución.
Un desafío para la industria de restaurantes
La situación de Hooters no es única; muchos restaurantes y negocios minoristas en Estados Unidos están lidiando con los efectos prolongados de la pandemia. La industria enfrenta desafíos significativos debido a cambios en los hábitos de consumo, impulsados en gran medida por el aumento de entregas a través de aplicaciones y la digitalización del servicio al cliente.