Los New England Patriots están de vuelta en la élite de la NFL. En una tarde marcada por el clima hostil y el oportunismo defensivo, el equipo de Massachusetts derrotó a los Houston Texans, asegurando su boleto al Juego de Campeonato de la AFC por primera vez en siete años.
NOTAS RELACIONADAS
Bajo la dirección de Mike Vrabel en su primera temporada como entrenador en jefe, los Patriots parecen haber recuperado esa mística de postemporada que los caracterizó durante décadas.
Esta será la 16.ª aparición de la franquicia en una final de conferencia, rompiendo una sequía que se extendía desde la temporada 2018, año en que consiguieron su último trofeo Lombardi. Con este triunfo, Nueva Inglaterra extiende además una racha envidiable: han ganado sus últimos nueve enfrentamientos en la ronda divisional.
Drake Maye: entre el talento y el clima extremo
El joven mariscal de campo, Drake Maye, vivió una montaña rusa de emociones sobre el emparrillado. A pesar de las condiciones de frío extremo, nieve y lluvia que azotaron el estadio, Maye logró lanzar tres pases de touchdown, completando 16 de 27 envíos para 179 yardas.
Sin embargo, el clima le pasó factura en el manejo del ovoide. El novato sufrió una intercepción y perdió cuatro balones sueltos, dos de los cuales fueron consecuencia directa de la humedad y el frío. Uno de esos errores permitió que Houston anotara su primer touchdown del encuentro, manteniendo el suspenso durante gran parte de la tarde.
Una defensa que no perdona
Si Maye fue el motor ofensivo, la defensa fue el ancla del equipo. Marcus Jones protagonizó la jugada del partido al devolver una de las cuatro intercepciones sufridas por CJ Stroud directamente hasta las diagonales. El perímetro de los Patriots estuvo intratable: Carlton Davis III sumó dos intercepciones clave, mientras que Craig Woodson añadió otra y recuperó un balón suelto, anulando cualquier intento de remontada visitante.
El partido fue un festival de errores forzados. Entre ambos equipos sumaron ocho pérdidas de balón (incluyendo un balón suelto de Woody Marks para Houston), la cifra más alta en un juego de playoffs desde el duelo entre Cardinals y Panthers en 2015.
El drama de los Texans y el récord negativo de Stroud
Para los Houston Texans, la derrota profundiza una herida histórica. El equipo dirigido por DeMeco Ryans ha caído en la ronda divisional por tercera temporada consecutiva, y la franquicia ahora ostenta un doloroso récord de 0-7 en esta instancia de los playoffs.
CJ Stroud tuvo una de las tardes más difíciles de su carrera profesional. El talentoso pasador completó apenas 20 de 47 pases y sufrió cuatro intercepciones, todas ellas en la primera mitad. Con este desempeño, Stroud estableció una estadística para el olvido: es el primer jugador en la historia con cinco o más intercepciones y cinco o más balones sueltos acumulados en una misma postemporada.
Aunque contó con el apoyo defensivo de Will Anderson, quien forzó dos pérdidas de balón, el ataque de Houston nunca encontró el ritmo necesario bajo la nieve.
Borregales y el cierre del partido
En los equipos especiales, el venezolano Andrés Borregales cumplió con creces su labor, conectando los puntos extra necesarios para mantener la ventaja en un campo sumamente resbaladizo. Su precisión fue vital en un juego donde cada patada representaba un riesgo debido al viento.
El último clavo en el ataúd de los Texans llegó cuando restaban menos de dos minutos. En un intento desesperado en cuarta oportunidad, el veterano Robert Spillane desvió un pase de Stroud dirigido a Xavier Hutchinson, sellando el destino del encuentro y desatando la locura en las gradas de Foxborough. Los Patriots ahora esperan rival para disputar el pase al Super Bowl.