En una industria deportiva que suele vivir del presente, Paul Pierce ha decidido lanzar una mirada incendiaria hacia el pasado. El exjugador de los Boston Celtics y miembro del Salón de la Fama ha vuelto a encender la polémica sobre la histórica rivalidad entre Boston y Los Ángeles al afirmar públicamente que Pau Gasol, y no Kobe Bryant, debió ser galardonado con el MVP de las Finales de la NBA en 2010.
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El argumento de la eficiencia frente al volumen
Las declaraciones de Pierce, realizadas en un reciente espacio de debate deportivo, no solo buscan provocar a la afición angelina, sino que se basan en un análisis del rendimiento estadístico de aquel fatídico séptimo partido y del global de la serie.
"Paul Pierce cree que Pau Gasol merecía el MVP de las Finales de 2010 por encima de Kobe Bryant", ha sido la sentencia que ha dado la vuelta al mundo del baloncesto.
Para Pierce, quien sufrió en carne propia la defensa y el dominio en la pintura del jugador español, el impacto de Gasol fue el factor diferencial que permitió a los Lakers remontar una serie que Boston parecía tener controlada.
Según el análisis de "The Truth", mientras Kobe Bryant cargaba con el peso emocional y el volumen de tiro, fue la consistencia de Gasol la que sostuvo la estructura del equipo en los momentos de mayor ineficiencia de su estrella principal.
El fantasma del Séptimo Partido: 6 de 24
El núcleo del argumento de Pierce reside en el séptimo y definitivo encuentro disputado en el Staples Center. Aquella noche, Kobe Bryant registró una de sus actuaciones más sufridas, terminando con 23 puntos pero con un pobre 6 de 24 en tiros de campo. A pesar de su dominio en los rebotes (15 capturas), su selección de tiro estuvo bajo sospecha durante todo el encuentro.
En contraste, Pau Gasol firmó una actuación que muchos analistas consideran una de las más infravaloradas de la historia de los Playoffs. El ala-pívot catalán anotó 19 puntos, capturó 18 rebotes (9 de ellos ofensivos), repartió 4 asistencias y colocó 2 tapones cruciales.
Para Pierce, la presencia física de Gasol y su capacidad para anotar bajo presión cuando Bryant no encontraba el aro fueron las verdaderas razones del decimoséxtimo título de los Lakers.