En un movimiento que marca un antes y un después en la historia moderna del baloncesto, los Golden State Warriors han incluido oficialmente a Draymond Green en conversaciones activas de traspaso. La noticia, confirmada por fuentes de la liga, sitúa al pilar defensivo de la franquicia en la rampa de salida, poniendo en riesgo real su trayectoria ininterrumpida de 14 años con el equipo de la Bahía.
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Una decisión estratégica dolorosa
La gerencia de los Warriors, encabezada por el General Manager Mike Dunleavy Jr. y bajo la supervisión del propietario Joe Lacob, parece haber tomado la decisión más difícil desde la salida de Kevin Durant en 2019.
Según los informes, el interés del equipo en adquirir a una superestrella de la talla de Giannis Antetokounmpo antes de la fecha límite del 5 de febrero ha obligado a poner sobre la mesa el contrato de Green como pieza clave para cuadrar salarios y equilibrar el valor del intercambio.
Draymond Green, seleccionado originalmente en la segunda ronda del Draft de 2012, no es solo un jugador para los Warriors; es el arquitecto de su identidad defensiva y el "corazón" del sistema que otorgó cuatro campeonatos a San Francisco.
Sin embargo, su declive estadístico y los recientes roces internos con el staff técnico parecen haber convencido a la directiva de que el ciclo del Big Three (Curry, Thompson y Green) debe evolucionar.
El legado de un guerrero (2012–2026)
Durante sus 14 temporadas en Golden State, Green ha consolidado un currículum que lo llevará directamente al Salón de la Fama:
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4 Campeonatos de la NBA (2015, 2017, 2018, 2022).
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Defensor del Año (2017).
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4 veces All-Star y múltiple integrante de los mejores quintetos defensivos.
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Líder histórico en asistencias y robos para un ala-pívot en la franquicia.
Reacciones y el factor "Curry"
La posible salida de Green ha generado una onda expansiva de incertidumbre. Aunque Stephen Curry ha manifestado en repetidas ocasiones su deseo de retirarse junto a sus compañeros de batalla, la realidad económica y competitiva de la NBA actual —con los Warriors luchando por mantenerse en puestos de play-in— ha forzado a la organización a priorizar el futuro competitivo de Curry sobre el romanticismo histórico.
