Los New York Knicks atraviesan su momento más oscuro de la temporada. Tras caer por novena ocasión en los últimos 11 compromisos, el Madison Square Garden, usualmente un santuario de apoyo, se transformó en un hervidero de abucheos. La frustración de los aficionados es el reflejo de una estadística alarmante: en este periodo, solo el Utah Jazz ha mostrado una eficiencia defensiva peor que la del equipo neoyorquino.
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La caída libre es difícil de digerir para una franquicia que, hace apenas unos meses, celebraba el título de la Copa NBA. Ahora, los Knicks no solo han perdido el brillo, sino que han caído tanto en la clasificación que ya no pueden permitirse ignorar el fantasma del torneo play-in.
Un desplome defensivo sin precedentes
En su último encuentro frente a los Dallas Mavericks, los Knicks permitieron que el equipo visitante disparara para un 49% de efectividad desde el campo, incluyendo un demoledor 15 de 32 desde la línea de tres puntos. La derrota no fue solo un marcador adverso; fue una humillación en casa donde llegaron a estar debajo por 30 puntos en un partido que Dallas dominó de principio a fin.
Ni siquiera el regreso a la alineación de sus pilares, Jalen Brunson y Josh Hart, pudo frenar la hemorragia. Tras el encuentro, Hart no ocultó su frustración y lanzó un mensaje directo al corazón del vestuario.
La cruda honestidad de Josh Hart
"Creo que todos necesitamos hacer un examen de conciencia, mirarnos al espejo", declaró Hart a los periodistas, según reportes de SNY. "Tenemos que decidir qué vamos a hacer individualmente y como equipo, cuál es nuestra identidad. Ahora mismo, estamos jugando un baloncesto vergonzoso".
El escolta fue enfático al señalar que los problemas no se limitan a una mala racha ofensiva: "No estamos anotando bien, pero defensivamente hemos estado pésimos. Hemos estado terribles en defensa durante todo el año".
La urgencia de la "desesperación"
Con la temporada avanzando rápidamente, Hart advirtió que el tiempo de las excusas y la paciencia se ha terminado. Aunque normalmente las dificultades tras 40 partidos suelen verse como baches naturales de una campaña larga, el jugador considera que la situación actual exige un enfoque distinto.
"Tenemos que salir con urgencia", añadió Hart. "A estas alturas normalmente no se le da tanta importancia a los altibajos, pero en este momento tenemos que jugar con mucha desesperación, porque esa es nuestra realidad actual".
La gerencia de los Knicks y el técnico Tom Thibodeau se enfrentan ahora a la presión de realizar ajustes inmediatos antes de que la temporada, que comenzó con promesas de campeonato, se escape definitivamente de sus manos.
