El gobierno del expresidente Donald Trump intensificó significativamente sus esfuerzos para acelerar las deportaciones de inmigrantes, una de las promesas centrales de su campaña presidencial. Esta semana, se confirmó un aumento considerable en el número de agentes de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) dedicados a la detención de indocumentados.
Tom Homan, asesor presidencial en temas fronterizos durante la administración Trump, declaró el jueves que se están "aumentando considerablemente los equipos de ICE dedicados a los arrestos y a la focalización operativa". Homan previó un "rápido aumento en el número de detenciones", lo que subraya la agresiva estrategia del gobierno.
Presión política y compromisos de deportación
Esta escalada en las acciones de ICE responde a la presión política que enfrentaba la administración Trump para cumplir con sus metas de deportaciones masivas. La secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en aquel entonces, Kristin Noem, había reforzado recientemente este compromiso, lo que impulsó la implementación de estas medidas.
Operativos en zonas acomodadas y protección de agentes
Homan también defendió los operativos realizados previamente en zonas acomodadas como Martha’s Vineyard y Nantucket. En estos lugares, agentes de ICE enmascarados llevaron a cabo alrededor de 40 detenciones, un hecho que generó controversia. Al respecto, Homan enfatizó que "proteger a nuestros agentes es una prioridad", justificando así la presencia de los oficiales enmascarados.
Expansión nacional y enfoque en ciudades santuario
El exdirector de ICE confirmó que las acciones de detención se estaban extendiendo a todo el país, sin dar trato preferencial a ninguna zona. De hecho, advirtió que las denominadas ciudades santuario se convertirían en un objetivo principal en las semanas siguientes.
"Vamos a inundar esas áreas con operativos. Les daremos exactamente lo que no quieren: más agentes en los vecindarios, más control en los lugares de trabajo", afirmó Homan, dejando clara la intención de la administración de presionar a estas jurisdicciones.
Detenciones en cortes de inmigración y solicitantes de asilo
Además de los arrestos en comunidades, la nueva estrategia migratoria de la administración Trump incluyó detenciones dentro de las cortes de inmigración. El DHS comenzó a capturar a extranjeros que se presentaban a sus audiencias judiciales.
La mayoría de estas personas eran solicitantes de asilo que habían llegado al país en los últimos dos años y que ahora enfrentaban procesos de deportación acelerada. Esta práctica generó fuertes críticas por parte de organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes, quienes denunciaron violaciones al debido proceso.
Opción de salida voluntaria a través de CBP One
En paralelo a estas medidas coercitivas, unas 8,500 personas optaron por registrarse en la aplicación CBP Home para abandonar voluntariamente el país. Según las autoridades de la administración Trump, esta vía buscaba reducir la carga de las deportaciones forzadas, ofreciendo una alternativa a aquellos que preferían salir del país de forma voluntaria.
Este incremento en la actividad de ICE y las nuevas tácticas de detención marcaron un período de intensa aplicación de la política migratoria durante la presidencia de Donald Trump, con un claro enfoque en la aceleración de las deportaciones.