Micah Parsons, una de las estrellas defensivas más dominantes de la NFL, cambiará de uniforme tras concretarse un traspaso impactante. El linebacker dejará a los Dallas Cowboys para unirse a los Green Bay Packers después de semanas de especulación y una larga disputa contractual que terminó por marcar su salida de Texas.
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Micah Parsons firma contrato récord con los Packers
El acuerdo no solo involucra el traspaso deportivo, sino también un contrato histórico. Parsons firmó una extensión por 4 años y 188 millones de dólares, con 136 millones garantizados, lo que lo convierte en el jugador no mariscal mejor pagado en la historia de la NFL. Para obtenerlo, los Packers entregaron dos selecciones de primera ronda (2026 y 2027) y al tackle defensivo Kenny Clark, tres veces elegido al Pro Bowl.
En su despedida, Parsons señaló que siempre quiso permanecer en Dallas, pero que no tuvo el control total del proceso de negociación. Mientras tanto, Jerry Jones, dueño de los Cowboys, aseguró que la decisión respondió al futuro de la franquicia y destacó la llegada de Clark como una pieza clave para reforzar la línea defensiva.
Lo que significa para Green Bay y Dallas
Con este movimiento, los Packers incorporan a un dos veces All-Pro que ha registrado 52,5 capturas en apenas cuatro temporadas, superando siempre las 12 por año. Se trata de un refuerzo vital para una defensiva que la campaña pasada cerró en el puesto 16 en presión sobre mariscales rivales y que quedó eliminada en la ronda de comodines frente a los Philadelphia Eagles.
La llegada de Parsons recuerda a los tiempos en los que Green Bay firmó a Reggie White, pieza fundamental en el título de Super Bowl de 1997. Los directivos ven en esta apuesta la posibilidad de volver a competir seriamente por la conferencia, algo que no logran desde los tiempos de Aaron Rodgers.
Para Dallas, en cambio, la partida supone un golpe devastador. La defensa ya había sido una de las más endebles de la liga (puesto 28 en 2024), y perder a su jugador más dominante incrementa las dudas sobre la capacidad del equipo para competir, incluso con Dak Prescott recuperado al mando de la ofensiva.
El calendario pone rápidamente a prueba a ambas franquicias: Packers y Cowboys se enfrentarán en la Semana 4 en Dallas, en lo que promete ser uno de los duelos más esperados de la temporada.