Lo que debía ser el inicio de una redención futbolística se transformó en un episodio de frustración absoluta. Darwin Machís, el extremo que alguna vez deslumbró en la liga española y fue pilar fundamental de la selección venezolana, vivió un debut para el olvido con el América de Cali.
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El escenario era el partido contra el Inter de Bogotá. Tras una pretemporada donde se generaron altas expectativas sobre su estado físico, el técnico decidió darle entrada en el segundo tiempo para dinamizar el ataque de los "Diablos Rojos". Sin embargo, el destino tenía preparado un guion muy distinto.
Apenas seis minutos después de pisar el césped, en un repliegue defensivo donde intentó demostrar compromiso, el criollo llegó tarde a un balón dividido y propinó una fuerte patada que el árbitro no dudó en castigar con la roja directa.
Declive que preocupa a Venezuela
La realidad de Darwin Machís es, cuanto menos, preocupante para el fútbol venezolano. Hace apenas unas temporadas, el de Tucupita era un indiscutible en la élite europea y en el esquema de la Vinotinto.
No obstante, su caída parece no tener fondo. La campaña pasada se encontró sin equipo en el "Viejo Continente" y regresó a Venezuela para vestir la camiseta de UCV FC, donde mostró destellos de su calidad (cuatro goles y dos asistencias en nueve partidos), lo que le valió su fichaje por el América de Cali.
Cabe destacar, que también se consagró campeón de la Copa Venezuela y de la Liga FUTVE.
Se aleja de la Vinotinto
A sus 32 años, el tiempo corre en contra de Darwin Machís. Con la selección de Venezuela en un proceso de renovación y alta competencia en los costados, este tipo de actuaciones merman sus posibilidades de ser convocado nuevamente.
Para volver a vestir la camiseta nacional, necesita regularidad y disciplina, dos factores que brillaron por su ausencia en su estreno en el Estadio Olímpico Pascual Guerrero. Su paso por Cali es, probablemente, su última gran oportunidad en un club de prestigio continental.