En el cierre de la fase regular de la NBA, Kevin Durant ha vuelto a redefinir los límites de la eficiencia para un anotador de alto volumen. Al concretar su canasta número 700 de la temporada, Durant no solo reafirma su estatus como uno de los mejores tiradores de todos los tiempos, sino que se separa del resto de las leyendas en una categoría estadística propia.
Lo que hace este logro verdaderamente especial no es solo la cantidad, sino la quirúrgica precisión con la que lo ha conseguido. Durant presenta una línea estadística que desafía la lógica para un jugador con su carga ofensiva: un 63.8% en True Shooting (TS%), un 51.7% en tiros de campo (FG%) y un 41.3% desde la línea de tres puntos.
La exclusividad del club
En los 47 años de historia de la era del triple en la NBA, alcanzar el umbral de 700 tiros de campo convertidos con una eficiencia de al menos 60% TS, 50% FG y 40% 3PT es una hazaña que muy pocos han logrado tocar. Antes de esta temporada, solo cuatro nombres aparecían en este listado dorado:
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Larry Bird (1 vez)
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LeBron James (1 vez)
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Stephen Curry (1 vez)
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Nikola Jokic (1 vez)
Sin embargo, Kevin Durant ha elevado la apuesta. Con su actuación este año vistiendo la camiseta de los Houston Rockets, Durant ha alcanzado estos números por tercera vez en su carrera, y lo ha hecho con tres equipos distintos: Oklahoma City Thunder (2012-13), Phoenix Suns (2023-24) y ahora en Houston (2025-26).
Este hito subraya la capacidad única de Durant para adaptarse a diferentes sistemas y roles sin sacrificar su efectividad. Mientras que la mayoría de los anotadores ven caer sus porcentajes a medida que aumenta la cantidad de tiros, "Easy Money Sniper" parece fortalecerse con la carga de trabajo.
A sus 37 años, Durant sigue demostrando que la combinación de su estatura y su toque de seda lo mantienen como el estándar de oro en la liga cuando se trata de combinar el volumen de disparos con la máxima eficiencia posible.