Durante más de cinco décadas, la discoteca Jet Set fue sinónimo de alegría, música y tradición en República Dominicana. Fundada en 1973 por Grecia López, este emblemático local de Santo Domingo se convirtió en el epicentro de la vida nocturna caribeña, atrayendo a generaciones de dominicanos y turistas que acudían a disfrutar de sus legendarias noches de merengue. Sin embargo, lo que por años fue un ícono cultural, hoy está marcado por una tragedia que ha estremecido a todo un país.
Una historia que comenzó con ritmo y tradición
Jet Set abrió sus puertas con una visión clara: ofrecer un espacio donde el ritmo del merengue y la buena comida se fusionaran en un solo ambiente. En sus inicios funcionaba como restaurante y discoteca, y su escenario fue testigo de las presentaciones de grandes orquestas como las de Fernando Villalona, Jochy Hernández y el Conjunto Quisqueya. Con el tiempo, las noches de los lunes se convirtieron en una tradición: fiestas de merengue que reunían a políticos, peloteros y amantes de la música tropical.
Su ambiente familiar fue uno de sus sellos distintivos, impulsado por la visión del empresario Antonio Espaillat, quien desde muy joven se involucró en el negocio junto a su madre, Grecia López. Bajo su liderazgo, Jet Set atravesó importantes procesos de modernización en 2010 y 2015, sumando un segundo nivel VIP, nuevos bares, tecnología de punta en luces, pantallas y sonido, y manteniéndose como un lugar de referencia en el entretenimiento dominicano.
La madrugada que lo cambió todo: colapso en plena presentación de Rubby Pérez
La madrugada del 8 de abril de 2025, lo que debía ser otra noche festiva terminó en una catástrofe. Mientras el afamado merenguero Rubby Pérez ofrecía una presentación en vivo, el techo del recinto colapsó inesperadamente. En cuestión de segundos, la música se transformó en caos, gritos y desesperación.
El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) confirmó al menos 18 fallecidos, entre ellos la gobernadora de la provincia Montecristi, Nelsy Cruz, quien fue trasladada a un centro de salud donde lamentablemente se confirmó su deceso. Su presencia en Jet Set era una muestra de lo que representaba este espacio: un lugar donde convergían figuras públicas y el pueblo, unidos por la cultura y la música.
El presidente Luis Abinader, visiblemente conmovido, ofreció declaraciones confirmando la muerte de la gobernadora. Mientras tanto, las labores de rescate continúan, y la hija de Rubby Pérez, Zulinka, informó que el artista aún se encuentra atrapado entre los escombros.