La expectativa crece. Una vez inaugurado, el nuevo Belmont Park aspira a convertirse en el mejor circuito hípico de Norteamérica y, probablemente, del resto del continente. La modernidad definirá al escenario situado en Elmont, cuya apertura está prevista para el último cuatrimestre de 2026.
NOTAS RELACIONADAS
La construcción de la nueva tribuna —que sustituye al gigantesco edificio con capacidad para 90,000 personas— sigue su curso. Aunque el acceso está restringido exclusivamente a trabajadores, ingenieros y autoridades hípicas, desde la distancia se aprecia cómo se levanta la nueva estructura y avanza la reconstrucción de sus pistas.
Belmont Park: El hogar de la tercera gema de la Triple Corona
Inaugurado en mayo de 1905, Belmont Park nació para trascender. Mientras otros escenarios como Jerome Park desaparecían, este hipódromo se consolidaba junto a la pista de Aqueduct, existente desde 1894.
Curiosamente, este año marcará el cierre definitivo de Aqueduct. Con su salida del calendario, los únicos hipódromos para purasangres que permanecerán en el estado de Nueva York serán Belmont Park, Saratoga y Finger Lakes.
Una imagen compartida por el entrenador Mark Hennig en su cuenta de X (Twitter) revela los significativos avances en el edificio principal. Con un presupuesto inicial de $400 millones, el hogar del Belmont Stakes (G1) ya muestra su estructura armada.
Innovación en las pistas
Actualmente, Belmont Park mantiene operativa su pista de entrenamiento mientras renueva la pista principal de arena. En paralelo, se han construido dos pistas de grama y una nueva de superficie sintética.
Existe un plan estratégico vinculado a la actividad hípica en Woodbine (Canadá), donde los meses finales de la temporada suelen sufrir cancelaciones por el clima. Los ejemplares que compiten allí podrían trasladarse perfectamente a la nueva pista sintética de Belmont Park para continuar su campaña.
El tercer clásico de la Triple Corona regresará a casa en 2027. Ese mismo año, y tras más de dos décadas de ausencia, las Breeders’ Cup volverán a esta sede. Es un esfuerzo ambicioso por revitalizar la hípica, buscando que Nueva York, la "capital del mundo", se convierta también en la capital indiscutible del turf global.