La pequeña capital de Vaduz vivió un momento histórico este sábado 30 de agosto a las 11:00 horas cuando la princesa María Carolina de Liechtenstein se convirtió en la primera gran protagonista de las bodas reales europeas de 2025.
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Nieta del multimillonario príncipe Hans-Adam II y considerada una de las herederas más acaudaladas del continente, unió su vida con el inversionista venezolano Leopoldo Maduro Vollmer en una ceremonia cargada de símbolos de legado y elegancia.
Una mágica boda del Principado de Liechtenstein
La ceremonia tuvo lugar en la Catedral de San Florín, joya neogótica ubicada en Vaduz, donde María Carolina deslumbró luciendo un diseño artesanal de encaje y tul con inspiración romántica y un aire boho sutil.
El vestido, de mangas transparentes y bordados delicados, estuvo acompañado de un velo XL rematado en encaje calado que caía perfecto desde la emblemática tiara Fringe de los Habsburgo, joya familiar de incalculable valor que brilló como una corona resplandeciente.
La alfombra azul, los arreglos florales de hortensias celestes y blancas dispuestos en la escalinata, y la imponente entrada de la princesa acompañada por su padre, el príncipe Alois, crearon una atmósfera que parecía sacada de un cuento real.
La recepción posterior tuvo lugar en el legendario Castillo de Vaduz, fortaleza del siglo XII y residencia oficial de los príncipes, donde se reunieron aristócratas europeos y prominentes figuras del mundo empresarial venezolano.
Un amor de cuento de hadas
La historia de amor entre la princesa María Carolina, hija del príncipe heredero Alois y la princesa Sofía de Baviera, y el banquero venezolano comenzó lejos de los reflectores, en Londres, donde ambos residían.
Ella, una talentosa diseñadora de moda formada en Parsons, y él, un experto en inversión formado en St. Andrews y Cambridge donde justamente se conocieron Kate Middleton y el príncipe William, compartían círculos profesionales que encendieron una conexión inmediata.
El compromiso oficial se anunció el 21 de octubre de 2024, en una declaración ardiente desde el seno de la Familia Real de Liechtenstein, que confirmó el enlace esperado para el verano de 2025.