Han pasado 35 años desde que el cantante y compositor Freddie Mercury murió después de anunciar que padecía Sida. Una de sus principales herederas, quien su expareja y amiga Mary Austin, quien se quedó con la emblemática residencia que tenía el artista en Londres.
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Detalles del lujoso inmueble
La rubia que estuvo con el cantautor hasta sus últimos días, lleva desde el 2024 tratando de vender la lujosa mansión en la que Freddie realizó fiestas de lujo.
La residencia tiene el precio de nada más y nada menos que 30 millones de libras, que se traducen a 40.2 millones de dólares, según información de Infobae.
Hasta la fecha Mary no ha logrado vender la casa que consta de múltiples espacios llenos de lujo como la ubicación en Garden Lodge en Logan Place, barrio de Kensington, Londres.
Según información de la revista de diseño interior Architectural Digest, la casa tiene ocho habitaciones, un amplio jardín, muros altos y la habitación principal que era de Mercury, tiene un sistema especial de iluminación que puede controlar los efectos de luz, amanecer, tardecer y puestas de sol.
Tensión familiar
Mary Austin hoy de 74 años, ha tenido problemas con los familiares del líder de la banda “Queen”, por ser la parte principal en el testamento que dejó. La hermana menor del Freddie ha mostrado en diversas entrevistas su molestia por muchos de los objetos que no están con su familia.
La tensión escaló en el 2025 cuando la exprometida del intérprete de “Don't stop me now”, decidió subastar algunos objetos de la enorme casa. Situación que no fue bien vista en la familia Bulsara.
Mary fue la más persona más querida y respetada en la vida del fallecido, desde que se conocieron en 1970 y se comprometieron en 1973, fueron inseparables. Aunque ella conocía la orienta sexual del artista jamás finalizó el bonito vínculo que tenían.