En una noticia que sacude los cimientos de la temporada 2025-2026, los Golden State Warriors han confirmado que su máxima estrella, Stephen Curry, permanecerá fuera de las canchas por al menos 10 días adicionales debido a una persistente lesión en la rodilla. Este anuncio médico trae consigo una consecuencia administrativa definitiva: Curry ha quedado oficialmente inhabilitado para competir por cualquier premio individual de fin de temporada.
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El fin de una candidatura histórica
La normativa vigente de la NBA, ratificada en el último convenio colectivo (CBA), estipula que un jugador debe participar en un mínimo de 65 partidos de la temporada regular para ser elegible para galardones como el MVP (Jugador Más Valioso), los equipos All-NBA, el premio al Jugador Defensivo del Año o el Jugador de Mayor Progreso.
Con la confirmación de esta nueva ausencia de 10 días, el recuento matemático de partidos disputados por Curry hace imposible que alcance la cifra requerida antes de que finalice el calendario regular. Esta exclusión técnica pone fin a lo que estaba siendo una campaña de calibre MVP para el "Chef", quien lideraba a la liga en triples convertidos y mantenía a los Warriors en la lucha competitiva de la Conferencia Oeste.
El informe médico y el proceso de recuperación
El departamento médico de los Warriors informó que, tras una reevaluación exhaustiva realizada este sábado, se decidió extender el periodo de inactividad de Curry para garantizar la estabilidad total de su rodilla. Aunque la lesión no se considera de fin de temporada en términos físicos, el cronómetro de la liga ha sido implacable con sus aspiraciones individuales.
"La prioridad absoluta es la salud a largo plazo de Stephen y nuestra capacidad para competir en la postemporada", declaró el equipo técnico en un breve comunicado. "Entendemos las implicaciones de los premios individuales, pero nuestro enfoque está puesto en el mes de abril y más allá".
Un vacío en las listas All-NBA y sus repercusiones financieras
La inelegibilidad de Curry para los equipos All-NBA no solo afecta su legado histórico, sino que tiene ramificaciones contractuales y financieras directas. Para muchos jugadores de élite, la inclusión en estos equipos es un requisito para activar cláusulas de "Supermax" o bonos de rendimiento.
En el caso de Curry, su ausencia en las boletas de votación de los periodistas acreditados por la NBA deja una vacante en la posición de base que será disputada por las estrellas emergentes de la liga.
Analistas deportivos coinciden en que este es un momento agridulce para la NBA. "Perder a Curry de la carrera por el MVP por una cuestión administrativa, a pesar de su dominio en la cancha, subraya la rigurosidad de la regla de los 65 partidos", comentaron expertos tras conocerse la noticia.
