La planificación de la temporada salta por los aires en Valdebebas. Entre lesiones de gravedad, recaídas evitables y una plaga de molestias musculares, el Real Madrid afronta los octavos de final de la Champions y el tramo decisivo de LaLiga con lo justo.
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Todos los aficionados están cansados y frustrados por la planificación de la plantilla y la poca actitud de los jugadores desde la temporada pasada. Cada uno de estos problemas, generan un ambiente de hostilidad en el Estadio Santiago Bernabéu.
Crisis en el Real Madrid
Una defensa en ruinas
Con la sanción de Dean Huijsen (quinta amarilla) y la baja confirmada de Éder Militão para el Manchester City, Álvaro Arbeloa se queda prácticamente sin efectivos en defensa.
Por ahora, Antonio Rüdiger es el único central sano al 100%. Álvaro Carreras y David Alaba terminaron "tocados" ante el Getafe y su presencia contra el Celta es una incógnita.
Mientras que, Raúl Asencio apura sus opciones para llegar al fin de semana, aunque forzarlo podría ser un riesgo letal.
El ataque se desmorona
Si la defensa preocupa, la delantera aterroriza. La gestión de los minutos ha pasado factura de la peor manera posible.
La última noticia fue trágica, Rodrygo forzó contra el Getafe tras salir de una lesión previa y el resultado ha sido la rotura del ligamento cruzado. Adiós a la temporada y al Mundial.
Kylian Mbappé está lesionado y con sensaciones negativas. Se probará día a día, pero su participación ante el City parece hoy un milagro médico.
Por otro lado, Jude Bellingham es la gran ausencia silenciosa. Su dolencia es más grave de lo previsto y no se le espera hasta mediados o finales de abril, cuando el Madrid podría haber dicho adiós a todos los títulos.
¿Qué le queda a Arbeloa?
El técnico se verá obligado a tirar de la "Fábrica" y a inventar posiciones. Es probable que veamos a Tchouaméni retroceder definitivamente al puesto de central para acompañar a Rüdiger, mientras que en ataque, Vinícius se queda como el único referente sano de la vieja guardia, rodeado de jóvenes y parches de emergencia.
A este punto, el Real Madrid lucha contra su propio cuerpo médico y una fortuna que le ha dado la espalda en el peor marzo posible.