El Santiago Bernabéu se viste de gala este miércoles para recibir al Manchester City en la ida de los octavos de final de la UEFA Champions League.
NOTAS RELACIONADAS
Sin embargo, la atmósfera que rodea al encuentro dista mucho de las épicas noches blancas de antaño. Una plaga de lesiones, una grada desencantada y dardos extradeportivos marcan la previa del duelo más exigente de la temporada.
El fantasma de la primera fase
El equipo de Pep Guardiola regresa a Chamartín con la confianza de quien ya sabe lo que es ganar en este escenario recientemente. Hace apenas tres meses, en la fase de liga, el City se impuso por 2-1 con goles de Nico O'Reilly y Erling Haaland.
A diferencia del Madrid, que tuvo que sudar su clasificación eliminando al Benfica en la ronda de play-offs, los ingleses llegan frescos tras haberse ahorrado esa fase al terminar entre los ocho mejores de la tabla general.
El mayor rompecabezas para Álvaro Arbeloa reside en la enfermería. El Real Madrid afronta el choque con su columna vertebral seriamente dañada (Rodrygo Goes, Kylian Mbappé, Jude Bellingham y Álvaro Carreras no estarán presentes).
El Bernabéu no confía
Sorprendentemente, el club no ha logrado agotar las entradas para recibir a los "citizens". La desconfianza de la afición, que ha despedido al equipo con pitos en varias ocasiones esta temporada, se ha traducido en una falta de apoyo inusual en la competición fetiche del madridismo.
Ante esta situación, el Real Madrid está obligado a apelar a su mística para superar el despliegue táctico de Guardiola.
Sin sus estrellas habituales, el orgullo y la juventud de la "Fábrica" son las únicas cartas sobre la mesa para viajar a Manchester (la vuelta en el Etihad Stadium), con opciones de vida.