El exfutbolista francés Jérémy Mathieu reapareció tras años de silencio para confesar la dura realidad que atraviesa desde su retiro en 2020. Tras ganar el Triplete con el Barcelona y brillar en el Valencia CF, su vida dio un giro radical por graves problemas de salud mental.
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Actualmente, Mathieu trabaja en una sucursal de Intersport cerca de Marsella para recuperar su vida social y sentirse útil. Esta ocupación, según reveló en beIN Sports, está vinculada a un complejo proceso judicial que le ha causado dificultades económicas y personales en los últimos meses.
La imagen del ex defensa del Barca detrás de un mostrador se hizo viral, generando un fuerte debate sobre el retiro en el deporte de élite. Aunque agradece el apoyo, su entorno pide respeto mientras el jugador intenta superar la depresión y reordenar su futuro lejos de los focos de las canchas.
La difícil transición emocional tras el retiro deportivo
La soledad del retiro surge cuando la rutina de entrenamientos desaparece mientras el entorno familiar continúa su ritmo habitual. El futbolista se encuentra en un hogar donde todos siguen ocupados, enfrentando un silencio inesperado que rompe su estructura diaria y lo obliga a buscar un nuevo.
El vacío se intensifica al notar que, mientras su carrera terminó, el mundo exterior no se detuvo. Los hijos van al colegio y la pareja mantiene sus ocupaciones, dejando al exatleta en un espacio de inactividad que puede derivar en cuadros de depresión si no se gestiona profesionalmente.
Muchos ex jugadores confiesan que extrañan el sentido de pertenencia al grupo, algo que Jérémy Mathieu intentó recuperar al aceptar un empleo convencional. Fue su amigo quien detectó este aislamiento y le ofreció una vacante, permitiéndole recuperar una nueva realidad personal.
El banquillo: la transición de futbolista a entrenador
La formación como director técnico se ha convertido en el refugio ideal para mantener el vínculo con el césped. Figuras como Xavi Hernández o el reciente proceso de Toni Kroos demuestran que seguir ligados al fútbol permite canalizar la competitividad y evitar el vacío del retiro.
Esta evolución profesional ofrece a los ex futbolistas una estructura similar a su etapa en activo: manteniendo los viajes y la adrenalina del vestuario. Al transformar su experiencia en liderazgo, logran una transición menos dolorosa hacia el retiro, ocupando su tiempo en la formación.