Los Yankees de Nueva York y el estelar jardinero Cody Bellinger mantienen las líneas de comunicación abiertas, aunque las negociaciones parecen haber entrado en un peligroso punto muerto así lo dio a conocer el periodista del New York Post, Jon Heyman.
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El entorno del agente libre rechazó formalmente una oferta de los "Bombarderos del Bronx" por cinco años y aproximadamente 155 millones de dólares. Mientras Bellinger busca un contrato de siete temporadas, los Yankees han comenzado a explorar otras rutas en el mercado para no quedarse con las manos vacías en caso de que el patrullero decida marcharse a otra organización.
El mercado acecha y los Yankees activan el "Plan B"
La competencia por Bellinger no es menor. El jugador de 30 años cuenta con el interés de equipos de alto perfil como los Mets de Nueva York, los Gigantes de San Francisco y los Azulejos de Toronto. Esta presión externa obliga a la gerencia de Brian Cashman a no poner todos los huevos en una sola canasta.
Ante este panorama, Nueva York ya tiene en la mira a otros peces gordos de la agencia libre. Se reporta que el equipo está considerando seriamente a Bo Bichette y Kyle Tucker como alternativas de impacto inmediato. Tucker, en particular, encajaría a la perfección con el perfil de bateador zurdo que suele explotar las dimensiones del Yankee Stadium.
La vía del intercambio: Luis Robert Jr. y Nico Hoerner
Si el mercado de agentes libres no rinde frutos, los Yankees están preparados para ejecutar un canje. Heyman señala que la organización ha analizado la posibilidad de adquirir al jardinero de los Medias Blancas de Chicago, Luis Robert Jr., un jugador con herramientas de élite que aportaría velocidad y potencia. Asimismo, el nombre de Nico Hoerner, segunda base de los Cachorros de Chicago, ha surgido como una opción para fortalecer el cuadro interior.
Bellinger viene de una temporada 2025 sobresaliente en su estreno con el uniforme a rayas, donde dejó un promedio de .272/.334/.480 con 29 cuadrangulares, 25 dobles y 98 carreras impulsadas.
Su capacidad para jugar una defensa de primer nivel en el jardín izquierdo lo convirtió en una pieza clave, razón por la cual los Yankees aún no tiran la toalla, aunque el factor de los siete años de contrato sigue siendo el principal obstáculo para cerrar el trato.