En las últimas 72 horas, una ola de reportes y comentarios en redes sociales ha encendido las alarmas en las oficinas de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP): el Béisbol de Grandes Ligas (MLB) habría recomendado a sus jugadores detener de inmediato su participación en el sistema invernal criollo.
¿Rumor o realidad institucional?
Hasta el momento, no existe un comunicado oficial por parte de la oficina del Comisionado de MLB ni de la LVBP que confirme una prohibición total de participación. Sin embargo, la "recomendación" ha comenzado a calar en los rosters.
Varios periodistas deportivos y plataformas especializadas han señalado que organizaciones de la Gran Carpa han contactado directamente a sus prospectos y figuras establecidas presentes en Venezuela.
La recomendación de MLB no surge en el vacío. La liga venezolana se encuentra actualmente en una pausa forzada:
- Suspensión temporal: El Round Robin 2026 fue detenido momentáneamente el sábado 3 de enero por seguridad de los peloteros y fanáticos.
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Seguridad personal: Diversos equipos de MLB han expresado preocupación por el bienestar de su talento ante la inestabilidad en las principales ciudades sedes.
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Serie del Caribe en vilo: Estos rumores coinciden con la reciente noticia de que Venezuela no asistiría a la Serie del Caribe 2026 en Guadalajara.
El impacto en los equipos
De confirmarse esta medida, el Round Robin sufriría un golpe técnico devastador. Figuras que pertenecen al sistema organizado, y que han sido pilares de equipos como Magallanes, Zulia o Cardenales, tendrían que abandonar sus uniformes en la fase más decisiva del campeonato.
Por ahora, la directiva de la liga, encabezada por Giuseppe Palmisano, mantiene una postura de cautela, esperando una reanudación de las actividades el próximo miércoles 7 de enero, siempre y cuando las condiciones de seguridad lo permitan.
La fanaticada recuerda con temor lo ocurrido en 2019, cuando MLB rompió relaciones con la LVBP debido a sanciones administrativas. En aquel entonces, la liga tuvo que disputar una temporada sin jugadores afiliados, lo que mermó significativamente la calidad del espectáculo. Aunque hoy el motivo es diferente, el resultado para el fanático podría ser el mismo: un béisbol sin sus máximas estrellas.