Momentos de tensión se vivieron la noche del pasado 29 de marzo en el Aeropuerto Internacional de Guarulhos en Sao Paulo, Brasil, luego de que un Airbus A330-300 de la aerolínea Delta Air Lines sufriera una falla catastrófica en uno de sus motores apenas segundos después de despegar.
El vuelo DL104, que cubría la ruta hacia Atlanta con 288 personas a bordo, reportó una fuerte explosión en la turbina izquierda. Testigos en tierra y pasajeros captaron en video las llamaradas que emanaban del ala, mientras que fragmentos incandescentes del motor cayeron sobre las inmediaciones de la pista, provocando un pequeño incendio en la vegetación que fue controlado rápidamente por los bomberos del aeropuerto.
Puntos clave del incidente aéreo ocurrido en Brasil
Protocolo de emergencia
Tras alcanzar los 4,500 pies, la tripulación declaró la emergencia y solicitó el regreso inmediato a la terminal.
Aterrizaje seguro
La aeronave tocó tierra de forma segura pocos minutos después del incidente. No se reportaron heridos entre pasajeros ni tripulación.
El Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos (CENIPA) ha iniciado las pericias para determinar si la causa fue una falla mecánica o la ingesta de un objeto extraño.
Los pasajeros fueron desembarcados sin contratiempos y reubicados por la aerolínea en vuelos posteriores, mientras la aeronave permanece en tierra para su reparación y evaluación técnica.