La historia del hipismo venezolano cuenta con leyendas que trascendieron fronteras. Desde los tiempos del Hipódromo de El Paraíso y Sabana Grande hasta la majestuosidad de La Rinconada, pocos ejemplares criollos han dejado una huella tan profunda en Estados Unidos como la yegua Radiance.
NOTAS RELACIONADAS
El origen de una campeona en el Haras La Giralda
Nacida el 30 de marzo de 1995, esta hija del semental norteamericano Sadr en la matrona Sin Palabra (por Alien) se convirtió en un ícono del Stud Oro Viejo, bajo la visión de Sábato y Alfonso Miranda.
Su debut en La Rinconada como dosañera fue electrizante: una victoria en 800 metros con tiempo de 46”2, conducida por Carlos Andrés Oliveros y presentada por Jesús Expósito. Tras pasar a la cuadra de José Rafael Rojas, sumó cuatro triunfos más antes de dar el salto al norte.
Radiance en Estados Unidos: El dominio en la NYRA
Aunque su debut en "la tierra del Tío Sam" fue discreto, la potra criolla no tardó en demostrar su clase. Su primera fotografía en el norte llegó en el mítico óvalo de Saratoga, de la mano del jinete venezolano Eibar Coa, en un Claiming de $25.000 sobre 1.300 metros.
A partir de allí, inició una trayectoria histórica en los circuitos de la NYRA y otros recintos de prestigio:
- Aqueduct: 9 victorias (su pista favorita).
- Belmont Park: 8 victorias.
- Otros óvalos: Triunfos en Pimlico, Laurel Park y Delaware Park.
Un récord de hierro: 25 victorias de por vida
De sus 20 triunfos internacionales, 18 fueron en carreras de reclamo (Claiming) y dos en Allowance, ganándose el apodo de la "Reina del Reclamo".
Su campaña global es una oda a la resistencia:
- En La Rinconada: 10 presentaciones, 5 triunfos.
- En Estados Unidos: 67 compromisos, 20 triunfos.
- Total: 77 carreras, 25 victorias, 9 segundos y 6 terceros.
El regreso a Venezuela
Tras su retiro, Radiance fue adquirida en las subastas de Keeneland por $40.000 para regresar a su tierra como matrona en el Haras Oropal, donde cumplió funciones reproductivas hasta su fallecimiento en 2011. A tres décadas de su nacimiento, su legado sigue vivo en la memoria del hipismo nacional