Paris, es la hija del fallecido cantante y compositor estadounidense Michael Jackson, quien desde muy pequeña tuvo que enfrentar la crítica en los medios de comunicación. La joven hoy de 27 años, lleva seis años lejos del alcohol y sustancias.
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Seis años sobria
En sus redes sociales, la joven compartió imágenes y videos de todo el proceso de transformación que ha tenido para estar hoy limpia, tranquila y viviendo al máximo su vida. Un proceso que reconoció fue duro y le costó muchas lágrimas.
La salud mental fue uno de los principales problemas que tuvo, enfrentado una agresiva depresión que la dejo muy vulnerable. Pero, vio la luz al final del túnel con personas que la ayudaron a salir de la situación.
“Dejar de beber no siempre significa que la vida sea perfecta. Durante unos años, todo se volvió muy, muy difícil. Me pareció una eternidad. Y no tenía las mismas habilidades de supervivencia que solía tener para afrontar la situación. Tuve que aprender a vivir la vida según sus propios términos”, escribió en la publicación.
Amor para todos
La hija del “Rey del pop”, fue mucho más allá y mando un mensaje muy claro a cualquier persona que se encuentra atravesando la dura travesía del alcohol, en mantenerse firme y con la fe en salir del abismo.
“Si tienes algo así, no estás solo. Aguanta, y si nadie te ha dicho que te quiere hoy, yo te quiero. No solo recuperé mi vida. Conseguí una mejor”, comentó.
Paris admitió que el consumo de sustancias afectó su salud muy fuerte, al punto de tener el tabique nasal perforado, situación que considera arruinó su vida.
La segunda hija de Michael y que nació el 3 de abril de 1998, estuvo en diversos centros de rehabilitación que la ayudaron para ser hoy una mujer libre.