En una de sus comparecencias más directas y crípticas hasta la fecha, la superestrella de Los Ángeles Clippers, Kawhi Leonard, ha sacudido los cimientos del Intuit Dome con declaraciones que ponen en duda el estatus de su equipo como contendiente al título en esta temporada 2025-2026.
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Tras el reciente encuentro y ante las preguntas de la prensa sobre qué ajustes necesita el conjunto angelino para cerrar la brecha con la élite de la Conferencia Oeste, Leonard fue tajante:
“Creo que ya se acabó. Queda una cuarta parte de la temporada. Pero cada día es una oportunidad para crecer”.
Un diagnóstico frío en un momento crítico
Las palabras de Leonard llegan en un punto de inflexión para la franquicia. Con un récord que actualmente los mantiene en la lucha por los puestos de Play-In (27-28), los Clippers han navegado una temporada marcada por la inconsistencia y las lesiones intermitentes. La frase "creo que ya se acabó" ha sido interpretada por analistas como un reconocimiento de que el margen para realizar cambios estructurales o adquirir una nueva identidad química antes de la postemporada se ha agotado.
A pesar del pesimismo inicial de su declaración, el dos veces MVP de las Finales matizó su postura subrayando la mentalidad de progreso diario. Esta dualidad es clásica en el enfoque de Leonard: una aceptación cruda de la realidad estadística combinada con una ética de trabajo innegociable.
El factor tiempo y la salud
Con aproximadamente 20 partidos restantes en el calendario regular, los Clippers se enfrentan a un panorama complejo. La Conferencia Oeste de 2026 ha demostrado ser una de las más competitivas de la década, con potencias emergentes como el Oklahoma City Thunder y los San Antonio Spurs dominando la tabla.
Para los Clippers, la narrativa de los últimos años se repite: el talento está ahí, personificado en Leonard y James Harden, pero la cohesión se ha visto interrumpida por la falta de continuidad. Kawhi, que ha promediado cerca de 28 puntos por partido en sus apariciones de este año, ha tenido que lidiar nuevamente con la gestión de cargas debido a inflamaciones recurrentes en su rodilla derecha, lo que ha impedido que el equipo alcance su "techo" proyectado.