En un giro estratégico de último minuto antes de la fecha límite de traspasos, los Milwaukee Bucks han reenfocado sus esfuerzos para reforzar su plantilla. Tras el estancamiento de las negociaciones con los Memphis Grizzlies por el base estrella Ja Morant, la gerencia de Wisconsin ha vuelto a poner sobre la mesa una oferta agresiva por Zach LaVine, actualmente en las filas de los Sacramento Kings.
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El factor Ja Morant y el giro hacia Sacramento
Durante las últimas semanas, los rumores de un posible desembarco de Ja Morant en Milwaukee habían acaparado los titulares. Sin embargo, fuentes cercanas a las negociaciones indican que las conversaciones "no han ganado la tracción necesaria", debido principalmente a las altas pretensiones de Memphis y a la reticencia de los Bucks a desprenderse de sus activos más jóvenes.
Ante este panorama, el General Manager Jon Horst ha decidido reactivar el interés en Zach LaVine. El escolta, dos veces All-Star, es visto como la pieza ofensiva ideal para liberar de presión a Giannis Antetokounmpo, especialmente tras las recientes declaraciones del griego sobre la falta de química y urgencia competitiva en el equipo.
La ingeniería financiera: El paquete de Milwaukee
El principal desafío de la operación radica en el contrato de LaVine, quien percibe un salario de $47.4 millones esta temporada. Los Sacramento Kings han manifestado su intención de mover este contrato para ganar flexibilidad financiera y reestructurar su rotación alrededor de De’Aaron Fox y Domantas Sabonis.
Para igualar salarios y convencer a la directiva de California, Milwaukee ha diseñado un paquete que incluye:
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Kyle Kuzma: Un alero versátil con capacidad anotadora probada.
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Bobby Portis: El corazón de la segunda unidad y favorito de la afición de los Bucks.
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Rellenos salariales: Contratos mínimos y posibles compensaciones de Draft para cuadrar el balance económico bajo las estrictas reglas del convenio colectivo de la NBA.
Impacto deportivo: ¿Es LaVine la solución?
La llegada de LaVine a Milwaukee transformaría instantáneamente el perímetro del equipo. Con un promedio que ronda los 20 puntos por partido y una efectividad superior al 38% desde la línea de tres puntos esta campaña, LaVine ofrecería el "espaciado" (spacing) que Giannis necesita para atacar la pintura.