La estrella de los Boston Celtics, Jaylen Brown, recibió este lunes una severa sanción económica por parte de la NBA tras sus explosivas declaraciones contra el arbitraje el pasado sábado por la noche. Luego de la derrota 100-95 ante los San Antonio Spurs, Brown utilizó un lenguaje explícito y directo para cuestionar el desempeño de los colegiados.
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"Espero que alguien pueda revisar los videos", sentenció el escolta visiblemente molesto durante la atención a los medios en el vestuario. "Es la misma mierda cada vez que jugamos contra un buen equipo. Es como si se negaran a pitar lo evidente y, en cambio, marcan faltas de toque en el otro lado. Es extremadamente frustrante".
Un castigo por señalar nombres propios
Aunque las críticas al arbitraje son comunes, el monto de la multa se elevó debido a que Brown personalizó sus ataques y desafió abiertamente la autoridad de la liga. El jugador mencionó específicamente al oficial Curtis Blair, afirmando que tanto él como sus compañeros "estuvieron fatales".
A pesar de que el escolta declaró en ese momento que "podían multarlo con lo que quisieran", la cifra de 35,000 dólares refleja la política de tolerancia cero de la NBA hacia los comentarios que cuestionan la integridad de los oficiales por su nombre. La liga considera que este tipo de señalamientos públicos daña la reputación del arbitraje y va más allá de una simple queja por el desarrollo del juego.
La estadística de la discordia: 20 contra 4
El núcleo del descontento de Brown radica en la notable disparidad estadística desde la línea de tiros libres durante el encuentro en San Antonio. Mientras que los Spurs acudieron a la línea en 20 ocasiones (convirtiendo 14), los Celtics apenas tuvieron cuatro intentos en todo el partido, una cifra inusualmente baja para un equipo de su perfil ofensivo.
"Que alguien lo corrija, por favor", insistió Brown. "Cada vez que jugamos contra un equipo competitivo, la inconsistencia es una locura (...) Estoy furioso por cómo arbitraron hoy". Para el jugador, esta diferencia en las visitas a la línea fue el factor determinante que impidió que Boston pudiera cerrar el marcador a su favor, transformando un partido cerrado en una derrota dolorosa que ahora le cuesta, además, una importante suma de dinero.
