Este 18 de febrero el mundo del fútbol americano (NFL, por sus siglas en inglés) se estremeció con la noticia de los Seattle Seahawks actuales campeones de la liga, luego que el patrimonio de Paul G. Allen formalizó el inicio del proceso de venta de la franquicia.
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El legado de Paul G. Allen con los Seahawks
La venta responde directamente a las instrucciones dejadas por Paul G. Allen, cofundador de Microsoft, quien estipuló que sus propiedades deportivas debían ser vendidas eventualmente para destinar la totalidad de las ganancias a labores de filantropía.
Jody Allen, presidenta del fideicomiso, confirmó que la firma de inversión Allen & Company y el bufete Latham & Watkins han sido seleccionados para liderar una transacción que se espera concluya durante la temporada baja de 2026, sujeta a la ratificación de los propietarios de la NFL.
Una valoración récord
Desde que Paul Allen adquirió al equipo en 1997 por 194 millones de dólares, la franquicia ha experimentado una revalorización sin precedentes. Con tasaciones que sitúan el valor neto entre los 7.000 y 8.000 millones de dólares, la venta de los Seahawks se encamina a eclipsar los 6.050 millones pagados por los Washington Commanders en 2023, convirtiéndose potencialmente en la transacción más costosa en la historia de la NFL.
Futuro de la franquicia
Para tranquilidad de la afición, el proceso de venta incluye garantías estrictas de arraigo. Cualquier comprador interesado deberá suscribir una cláusula de permanencia a largo plazo en el Lumen Field. La directiva ha sido enfática: los Seahawks mantendrán su hogar en Seattle, asegurando que el trofeo Vince Lombardi recientemente obtenido permanezca en la ciudad donde se forjó la leyenda.