El Real Madrid atraviesa uno de los tramos más grises de la temporada y Álvaro Arbeloa lo sabe.
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En la rueda de prensa previa al choque liguero frente al Rayo Vallecano, el técnico español no se escondió. Consciente de que la dinámica del equipo no es la ideal, el "Espartano" envió un mensaje directo a la grada y a su plantilla, la crisis solo se supera remando en la misma dirección.
La conexión con el Bernabéu
Arbeloa tiene claro que el Santiago Bernabéu debe ser el motor que reinicie al equipo. Tras los últimos tropiezos, el entrenador pidió ese "plus" que la afición madridista suele dar en las noches críticas.
"Espero un Bernabéu que esté con el equipo. Siempre le pido su apoyo porque somos más fuertes. Nuestro objetivo es ganar el domingo y seguir peleando en Liga. Les necesitamos, como en el día del Mónaco, que estuvimos unidos", afirmó.
La búsqueda de la constancia
El principal dolor de cabeza para el cuerpo técnico es la irregularidad. Con un calendario asfixiante de un partido cada tres días, el margen de maniobra en Valdebebas es escaso, pero Arbeloa confía plenamente en el proceso de análisis que están llevando a cabo.
"Estoy seguro de que lo vamos a conseguir", afirmó con rotundidad. Este factor se ha repetido en múltiples ocasiones y los jugadores deben demostrar que siguen teniendo el compromiso para disputar todos los partidos con la misma intensidad.
A pesar de la urgencia de puntos, Álvaro Arbeloa pidió paciencia para que los ajustes del cuerpo técnico den frutos.
"Estamos trabajando mucho para encontrar la constancia. Es tiempo de trabajar y es lo que queremos. Son 18 días intensos... buscamos tiempo para mejorar e ir a más", concluyó el estratega, quien ve en el duelo ante el Rayo la oportunidad perfecta para dar un golpe sobre la mesa.