La Gran Final de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP) está al rojo vivo. Tras un inicio dominante de los Navegantes del Magallanes, quienes se adjudicaron los dos primeros encuentros, la "Tribu" oriental logró reaccionar. De la mano de un inspirado Hernán Pérez, Caribes de Anzoátegui sumó su primera victoria este jueves para poner la serie 2-1 y demostrar que no se rendirán fácilmente.
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El motor ofensivo de la "Tribu"
En apenas tres compromisos, Pérez ha confirmado por qué es considerado la bujía ofensiva del conjunto dirigido por Asdrúbal Cabrera. Durante el tercer choque de la serie, el antesalista fue una pesadilla para el pitcheo eléctrico, terminando la jornada con dos imparables en cinco turnos, incluyendo un cuadrangular solitario, dos carreras anotadas y un par de remolcadas que sellaron el triunfo de los suyos.
Un promedio de videojuego
La consistencia de Pérez en esta instancia ha sido sencillamente espectacular. Tras tres juegos disputados, lidera la ofensiva de la serie con un promedio de bateo de .500, producto de siete hits en 14 turnos oficiales. Su línea ofensiva actual asusta a cualquier lanzador: .500/.533/.786 (Avg/Obp/Slg), cifras que lo colocan, por ahora, como el principal candidato al Jugador Más Valioso en caso de una remontada aborigen.
Escalando entre leyendas
Más allá del resultado inmediato, el batazo de vuelta completa en el tercer juego le permitió a Hernán Pérez inscribir su nombre en los libros de récords de la postemporada venezolana. Con este vuelacercas, arribó a cuatro jonrones de por vida en finales, convirtiéndose apenas en el pelotero número 31 en alcanzar dicha cifra en esta instancia.
Este hito le permitió escalar más de 20 puestos en el registro histórico de la liga, superando a figuras emblemáticas del beisbol nacional como:
- Andrés Galarraga
- Jesús Guzmán
- Jackson Melián
- José Castillo
- Edgardo Alfonzo
Con esta actuación, el experimentado utility venezolano logra, por segunda final consecutiva, recorrer las cuatro almohadillas, reafirmando que su bate aparece en los momentos de mayor presión. La serie continúa y, con Pérez en este estado de gracia, el Magallanes deberá ajustar sus planes si no quiere que el impulso cambie de bando.