El sábado 21 de febrero de 2026 marcó el fin de una era para la música latina con el fallecimiento del legendario trombonista, compositor e intérprete Willie Colón a los 75 años, noticia que ha conmocionado al mundo artístico y a millones de admiradores en todo el mundo.
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Colón, nacido y criado en el Bronx con raíces puertorriqueñas, no solo fue un virtuoso de la salsa, sino también una voz que trascendió la música para abordar todo tipo de temas.
Su carrera, desarrollada a lo largo de más de cinco décadas, redefinió el género al fusionar ritmos caribeños con jazz, funk y letras cargadas de significado.
El sueño pendiente de Willie Colón
Entre las muchas facetas que marcaron la vida de Colón, una de las más comentadas en los últimos años fue su deseo de regresar a Venezuela antes de “colgar el trombón” y ofrecer un concierto especial para sus fanáticos en ese país. Sin embargo, ese anhelo nunca llegó a concretarse.
“Estoy esperando esa oportunidad de volver a Venezuela antes de colgar el trombón”, escribió en su perfil de X el 8 de enero de 2026.
Más que un concierto, quería que su música sirviera para unir a personas y transmitir esperanza. Esa aspiración, profundamente sentida, quedó como un símbolo de su cariño por el público latinoamericano y su visión de la música como un puente entre culturas y generaciones.
Un legado musical que marcó generaciones
Willie Colón no fue solo un artista con una carrera prodigiosa; fue también un innovador del género salsero, colaborando con grandes figuras como Héctor Lavoe y Rubén Blades, con quienes creó clásicos inmortales que siguen siendo himnos en el repertorio de la música latina.
Clásicos como “Idilio”, “Gitana” o “El Gran Varón” no solo se convirtieron en éxitos radiales, sino en piezas fundamentales que representaron y reflejaron realidades sociales, urbanas y culturales de varias generaciones.
Su trabajo con las legendarias Estrellas de Fania y su influencia en fusiones musicales lo consagraron como uno de los arquitectos de la salsa moderna.