República Dominicana ya calienta motores para su participación en la sexta edición del Clásico Mundial de Beisbol (WBC). En una decisión que genera altas expectativas, el mánager y leyenda del beisbol, Albert Pujols, designó oficialmente a Sandy Alcántara como el abridor para enfrentar a Venezuela en el cierre de la primera ronda.
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Para el as de los Marlins de Miami, este encuentro no es un compromiso cualquiera. Representa la oportunidad de saldar una cuenta pendiente tras lo ocurrido en 2023, cuando Alcántara abrió el juego inaugural precisamente contra la novena venezolana y sufrió un duro castigo monticular que terminó pesando en las aspiraciones de su país.
Ahora, con más experiencia y bajo la tutela de Pujols, el derecho buscará demostrar por qué es uno de los lanzadores más dominantes de las Grandes Ligas ante los pupilos de Omar López.
Un escenario familiar para el "Sandman"
"Estoy contento por esta oportunidad", expresó el derecho dominicano con notable entusiasmo. "Va a ser un partido muy bueno, ya que vamos a competir por avanzar".
El factor de la localía será fundamental, ya que el duelo se llevará a cabo el miércoles 11 de marzo a las 7:00 Pm. en el LoanDepot Park. Lanzar en Miami significa hacerlo frente a su público habitual y en una lomita que conoce a la perfección, lo que podría darle esa ventaja psicológica necesaria en un torneo de tan corta duración.
La estrategia de Albert Pujols
Alcántara también aprovechó para respaldar la visión de su mánager, destacando la elección de Cristopher Sánchez, zurdo de los Filis de Filadelfia, como el encargado de abrir el telón por Dominicana en el torneo.
Esta rotación sugiere que Pujols está apostando por la profundidad de su cuerpo de lanzadores, reservando a su caballo de batalla para el que se perfila como el juego más intenso y determinante de la fase de grupos. Con el pase a la siguiente ronda probablemente en juego, la presencia de Sandy en el montículo le da a la República Dominicana la jerarquía que un evento de esta magnitud exige.