La temporada 2025-2026 de la LVBP cerró su ronda regular, y entre los equipos clasificados al Round Robin destacó uno como la revelación de este año. Por supuesto que no podía ser otro que Caribes de Anzoátegui, quienes sacaron su mejor versión en cada una de sus líneas para regresar nuevamente a la fiesta de enero.
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A Caribes le salió todo bien
Como muchos recordarán, la Tribu se caracterizó en las últimas dos campañas por ser el conjunto con el peor registro y posicionarse en el último lugar de la clasificación. Sin embargo, para este año la directiva apostó fuerte por un importante cambio de aires, desde el staff técnico hasta el roster, algo que al final rindió sus frutos.
Pero el camino de Caribes de Anzoátegui hacia el Round Robin no fue sencillo. De hecho, en cierto punto de la temporada estuvieron peleando los puestos de arriba, aunque en la recta final tropezaron al punto de posicionarse en el quinto lugar para luchar en la Serie de Comodín, donde consiguieron el boleto a postemporada tras imponerse en Puerto La Cruz a Tigres de Aragua.
A continuación, las tres claves que convirtieron a los orientales en la revelación de esta zafra de la LVBP.
1. La influencia de Asdrúbal Cabrera
Con un total de 28 victorias en la ronda regular, Asdrúbal Cabrera se consolidó como uno de los mejores managers de Caribes de Anzoátegui en los últimos 11 años. En ese período -y cuando se habla de triunfos- solo Omar López acumuló más que él, con 39 (2014/2015); 34 (2015/2016 y 2016/2017), 32 (2017/2018); y 31 (2018/2019).
Su nombramiento como manager de los orientales sorprendió a más de uno debido a su falta de experiencia en el cargo. No obstante, ese conocimiento por la pelota que acumuló a lo largo de sus años como activo los aplicó de gran manera en el dugout, algo que fue bien recibido por parte de los jugadores.
2. Liderazgo de peloteros veteranos
La veteranía y la juventud siempre es una mezcla que está presente en los distintos equipos, pero lo que se vio en Caribes de Anzoátegui fue un poco distinto al resto. Y es que si hablamos de movimientos claves previo al inicio de la zafra, el de Hernán Pérez fue todo un acierto.
Al final, tanto él como otras piezas del nivel de Balbino Fuenmayor, Jesús Sucre y Herlis Rodríguez, supieron aconsejar e influir enormemente sobre la nueva generación de peloteros de la Tribu para generar una gran armonía tanto dentro como fuera de los terrenos de juego.
3. Un colectivo que supo responder
A nivel de estadísticas colectivas, Caribes de Anzoátegui destacó en varios apartados de bateo. Se trató del segundo equipo con mejores cifras en cuanto a carreras anotadas (349), hits (567), triples (12), jonrones (70), carreras impulsadas (332), y OPS (.837). Además, fueron los que más consiguieron bases por bolas (243).
Por su parte, respecto al pitcheo no destacaron del todo, aunque sus lanzadores cumplieron con las asignaciones cuando se les exigió. Al final lideraron el departamento de salvados (13); fueron terceros en hits permitidos (532) y promedio de bateo en contra (.279). Respecto a la efectividad (5.16) quedaron en el cuarto lugar; quintos en ponches (369); y cerraron sextos en carreras permitidas (326).