Tras semanas de negociaciones, Ranger Suárez finalmente se enfundó la emblemática camiseta con el número 55, sellando un acuerdo que lo posiciona como una de las piezas angulares para el futuro inmediato de la organización.
Los detalles del pacto
El acuerdo, valorado en 130 millones de dólares por cinco temporadas, asegura la presencia de Suárez en Boston hasta el año 2030. Un dato clave para la estructura financiera del equipo es que el contrato está estructurado de manera progresiva:
- 2026: 7 millones de dólares.
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2027: 15 millones de dólares.
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Años posteriores: Incrementos que llegan hasta los 35 millones en 2030.
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Opción mutua: Existe una cláusula para 2031 por 35 millones adicionales o una rescisión de 10 millones.
Conexión histórica y emocional
Durante la rueda de prensa, Suárez reveló que su llegada a Boston no fue solo una decisión de negocios, sino el cumplimiento de un sueño de infancia.
"Me motiva pisar la lomita donde lanzaron leyendas como Pedro Martínez o Roger Clemens. Desde pequeño en Venezuela, mientras mis amigos apoyaban a los Yankees, yo siempre seguía a los Medias Rojas", confesó el serpentinero de 30 años.
Suárez llega tras una sólida campaña 2025 con los Filis de Filadelfia, donde registró un récord de 12-8 y una efectividad de 3.20. Su capacidad para controlar el juego sin depender exclusivamente de la velocidad fue destacada por Craig Breslow, Director de Operaciones de Béisbol: "Ranger tiene la receta del éxito: localizar cinco o seis lanzamientos y mantener a los bateadores fuera de balance".
Con esta firma, los Medias Rojas buscan consolidar una rotación que les permita competir en la siempre difícil División Este de la Liga Americana. Suárez se une a Garrett Crochet y al experimentado Sonny Gray, formando un trío de abridores que promete devolver a Boston a los planos estelares de la postemporada.